
Subiela, de Buenos Aires a Sevilla
Sigue filmando su nueva película, ahora en España
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Durante el mes de mayo, San Telmo se convirtió en un gigantesco set de filmación para Eliseo Subiela. Varios bares de la zona, en diferentes horarios, sirvieron de escenografía a "Lifting de corazón", la película que en coproducción con España está rodando actualmente en Sevilla, con la idea de estrenarla en 2006.
A fines de la década del 80, todavía fresco el éxito de "Hombre mirando al Sudeste" y al filo de cumplir cuarenta años, Subiela publicó una solicitada en la que se resistía a la tentación de emigrar a Hollywood. Poco después, aquel título que muchos aquí y en el extranjero interpretaron con una arriesgada apuesta a la ficción fantástica, era plagiado por primera vez en Hollywood ("Mr. Jones", de Mike Figgis). En 1995, a los 51, el director caracterizado por sus respuestas cortantes sobrevivió a un triple by-pass. En 2001, el dinero de la venta de su casa quedó atrapado en el corralito, hecho que se tradujo en una carta a los diarios y, poco después, su producción en video "Las aventuras de Dios", fue duramente reprobado por la crítica.
A pesar de que su escuela de cine ya le reportaba algunas satisfacciones personales, pensó en irse. Dio un primer paso en la Universidad de Stanfford, una suerte de seminario sobre "realismo sospechoso" (tal como él mismo define a su cine) destinado a profesionales dedicados a temas no relacionados con el arte, con los que se proponía demostrar que todos llevamos la creación en un rincón del corazón. A su regreso experimentó con la TV por cable, pero tampoco le fue demasiado bien. Al mismo tiempo, Hollywood insistió en un nuevo plagio ("K-Pax", de Ian Softley). Sin embargo, nada parece desanimar a Eliseo Subiela.
Volver con todo
Lo suyo es hacer cine para cine y así, en 2003, pensó que podía volver a la carga. Tras algún nuevo tropiezo, pero una vez más con todas sus expectativas puestas en la Argentina y en hacer películas, a principios de mayo comenzó el rodaje de "Lifting de corazón", la coproducción entre la Argentina, Francia y España, que protagonizan los españoles Pep Munné y María Barranco, con los argentinos Moro Anghileri, Jean-Pierre Noher, Arturo Bonín y Alfredo Casero, entre otros. Pero no es lo único: en estosdías también recibió la noticia de que fue uno de los quince afortunados argentinos merecedores de la beca Guggenheim, que consiste en 30 mil dólares. Su destino: estudiar, a través de las parroquias y las sociedades barriales de Buenos Aires, el "renacimiento católico" de entre guerras, según explica: "El lugar que desde entonces la Iglesia construye en la sociedad y el surgimiento de un movimiento católico militante". Todo un desafío.
El amor y otras casualidades
Comedia romántica, tal como la define el mismo cineasta, "Lifting de corazón" intentará esconder, bajo una envoltura formal sofisticada, una melancólica reflexión sobre el paso del tiempo y el vano esfuerzo de los seres humanos por demorar ese inevitable discurrir.
Escrito por el mismo director junto con Alicia Rosendorn (que supo trabajar como actriz en espectáculos del grupo Les Luthiers en el mítico Instituto Di Tella), el relato se centra en Antonio, un prestigioso cirujano plástico andaluz que vive en Sevilla (encarnado por el catalán Munné), un cincuentón que, de paso por Buenos Aires, traiciona a su esposa (Barranco) con una atractiva y joven asistente (Anghileri), que además le enseña a bailar tango. Pero no termina ahí: está convencido que esa relación lo rejuvenece.
La producción, que cuenta con el apoyo del programa Ibermedia, el Incaa y el Icaa, su par hispano, el Institut Catalá de les Industries Culturals (ICIC), el Institut Catalá de Finances (ICF), Canal Sur (Andalucía), TV3 y Televisió de Catalunya, con diferentes locaciones en Buenos Aires, completa ahora su rodaje en Sevilla.
Antes de la partida, y en diálogo con LA NACION, el director aseguró que hay tres temas de los que parten todos los demás: "La vida, la muerte y el amor. Siempre hablo de eso, incluso en las películas que fueron interpretadas de manera muy diferente. De cualquier forma -dice-, mis obsesiones personales son las mismas y también mi idea de lo que es el cine".
Un caramelo
"El amor -piensa Subiela- quizá no esté necesariamente donde está la pasión. La pasión es un «estado de locura» pasajero."
"Estoy convencido de que hice muy bien en quedarme y si bien uno puede irse de vez en cuando, estoy seguro de que siempre voy a volver", reflexiona en cuanto a sus vaivenes desde que en la Argentina comenzaron a repetirse las crisis de toda índole, las del cine tan relacionadas con las políticas y las económicas.
"Pude reunir un elenco excepcional, tanto a Munné -a quienes muchos recuerdan por su participación en "Los amantes del círculo polar"- como a Barranco, igual con Moro Anghileri, que es una actriz que viene dando muestras de su talento una y otra vez y, estoy seguro, nos la van a quitar pronto. También a Alfredo Casero como figura antirromántica, un taxista escéptico que es una suerte de guía de la historia, y hasta amigos, como Adrián Iaies", explica.
"No filmaba desde «Un lugar en el corazón 2», y volver a hacerlo también es una manera de rejuvenecer", confesó en un alto del rodaje.
"Quiero que mi película tenga algo de esas comedias de Billy Wilder, como «Piso de soltero» o «El amante de cinco días», de Philippe de Brocca, que sea como un caramelo para el espectador, que después de verla se dé cuenta de que tiene un gusto dulce en la boca", reflexiona.
"Me interesa hacer películas que gusten, que acerquen al público, en medio de tanta oferta al revés", dice, en clara referencia a un bloque del último cine argentino a su vez apoyado por un sector de la crítica especializada que no consigue respuesta del público.
"Creo que este momento del cine argentino es uno de los mejores que hemos conocido, y hay que aprovecharlo. Los que venimos haciendo cine hace rato sabemos que es así", dice, al recordar las varias veces que pudo o pensó irse a probar suerte afuera.
Subiela hace planes para el futuro y adelanta que su próxima película se rodará en Sevilla y se llamará "No mires para abajo". "Después de «Lifting de corazón» seguro seguiré filmando incluso fuera del país, pero no tengo dudas -asegura, con más firmeza que antes- de que mi lugar en el mundo es éste." Habrá que creerle.
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