
Con Dyango, bajo la mirada de Goyeneche
Además de grandes piezas tangueras, como "Recuerdo", "Golondrinas" o la milonga de Yupanqui "Los ejes de mi carreta", para el segundo volumen de "Mis tangos preferidos" Domínguez decidió incorporar fado portugués, un vals francés, canción napolitana y también japonesa. Y como bonus track el tema "Afiches", donde acompaña a la voz de Dyango.
"Con tantos cantores de tango, el último que se me hubiera ocurrido es Dyango. Pero cuando fui a grabar con él a su estudio de Barcelona un disco de música centroamericana pensamos hacer el tema. Hay algo hermoso en este catalán. Estábamos tomando una cerveza en Barcelona y dijimos: "Lo grabamos mañana". Dyango se fue a su casa ilusionado porque iba a grabar "Afiches". Yo no podía creer que esto le pasara a un tipo con 42 discos exitosos. Al día siguiente nos encontramos en el estudio. Buscamos el tono que le quedara cómodo, pusimos una foto del Polaco Goyeneche sobre un atril, grabamos la primera toma y ésa fue la que quedó."
Los elegidos de Juanjo Domínguez
El guitarrista Juanjo Domínguez acaba de publicar el segundo volumen del CD "Mis tangos preferidos". Son 17 temas que, sumados a los del álbum anterior, integran un repertorio que se acerca a la treintena.
En semejante cantidad, la idea de preferencia se pierde. Sin embargo, mientras Juanjo disfruta de un café sentado a una mesa de La Trastienda -donde hoy, a las 21, presentará este material junto a sus músicos y algunos invitados- admite que varios discos más podrían llevar también ese nombre.
"Porque el repertorio tanguero es muy amplio. En éste quedaron afuera varios temas, como "Pensamiento" o "Mariposita", que ya están grabados -cuenta-. Por otro lado, "Mis tangos preferidos" no es más que la respuesta que le di a la compañía discográfica que me propuso grabar y me preguntó qué quería hacer."
Domínguez es fanático de los tangos de la Guardia Vieja. Por eso incluyó unos cuantos en su placa anterior. Esta vez hurgó en décadas posteriores. "Me voy arrimando hacia la actualidad, pero creo que hay tantos temas que están olvidados... Y son los viejos. Recuerdo a mi abuela tarareando tangos. Y los recuerdos que traigo de la infancia son nacionales, argentinos. Yo me puedo expresar mejor por medio del tango."
Para sentirse orgulloso
Esto lo dice un hombre que debutó a los 8 años, en Canal 7, como músico acompañante, que a los 12 había terminado el profesorado de guitarra y que, desde entonces, paseó sus cuerdas por la música clásica y la popular latinoamericana (melódica, folklore argentino, peruano y tango) al lado de Goyeneche, Chabuca Granda, Armando Manzanero, Lucho Gatica, Horacio Guarany, Rubén Juarez, Edmundo Rivero, Rosamel Araya, María Martha Serra Lima y Lalo Schiffrin, entre otros. Hoy puede contar más de cien participaciones en discos y catorce álbumes propios, de los cuales cuatro fueron registrados para Japón.
La última gira que realizó por ese país, hace unos meses, incluyó más de sesenta actuaciones.
-¿El tango es la música que más le gusta al momento de tocar?
-Es lo que más conozco. Puedo caminar a ciegas, porque sé para dónde voy. Como dice Eladia (Blázquez) "convencernos y, así, convencer". En el mundo somos reconocidos por el tango, y eso hay que hacerlo respetar de la forma más digna y humilde. Te cuento algo que pasó en abril de este año. Para asombro nuestro -habla por él y por los músicos que lo acompañan-, mientras estábamos tocando "A media luz", en Taiwan, el público comenzó a tararearlo. Eso fue un orgullo, pero no alimentó el ego de Juanjo Domínguez.
-Entonces, ¿el tango, como representación de lo argentino, está por encima de su propuesta personal?
-Trato de mostrar la música argentina tal cual es. Si me pusiera por encima de ella sería un tonto. Trato de aportarle algo, como una madre que habla bien de sus hijos.
- ¿El grupo de guitarras y guitarrón es el vehículo ideal?
-Cuando los años se manifiestan, en la vida hay que buscar un balance. En ese momento hay que tener los elementos para moverse con comodidad. Uno de esos elementos es mi hermano. Con Raúl estamos juntos aunque no estemos tocando. Con Miguel Vignola pasa algo similar. Yo empecé tocando profesionalmente con él. Lo importante no es sólo la buena onda sobre el escenario. Además, saber reconocer qué papel cumple cada uno. Y está todo bien, todo claro. Me hubiera gustado que mi nombre fuera compartido con los suyos en "Mis tangos preferidos". Pero, más allá de esto, encontré el equilibrio, la formación perfecta, con la que la pasamos bárbaro. Somos amigos. Incluso, Miguel y yo tomamos distintos caminos musicales, pero nunca dejamos la amistad. Y nos encontramos en este disco. Creo que termino mi carrera con ellos, porque pronto dejaré de actuar.
-¿Dejar los conciertos para dedicarse a la docencia?
-Uno propone y Dios dispone. No es lógico que largue todo en este momento y no puedo decir cuándo lo haré. Ya tengo contratos en Japón para 2002. Pero no quiero que se profundicen las tentaciones de estar mucho afuera. En los últimos diez años prácticamente no estuve en los cumpleaños de mi hija. Se me pianta su niñez y no quiero que eso suceda. Hay una frase de Paco De Lucía que me quedó grabada: "No me quiero morir en un avión", dijo.
-¿Se cumplió un ciclo que comenzó cuando era muy joven?
-Y... es probable. Tengo 49 años, más de 30 de carrera y pasé por todas las épocas. Pero. bueno, por ahora me quedo con estos tangos preferidos, a los que les puse todas las ganas. Si más adelante me dedico a la docencia será también una manera de no dejar de tocar nunca. Porque yo sé que nunca voy a dejar de tocar.





