
Con el saber de Fontanarrosa
Manuel Vicente y Pablo Brichta hacen Te digo más, un texto cómplice y reflexivo basado en la mitología del adorado escritor y humorista rosarino
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A través de la conversación de Pipo y Hugo, emblemáticos personajes de Roberto Fontanarrosa, los espectadores asisten en esta pieza a un viaje imaginario de dos amigos reunidos en un bar, que terminan asomándose al delirio de sus propias fantasías. De esta forma, y con la excusa de las mujeres como comidilla principal, los actores Manuel Vicente y Pablo Brichta desgranan el imaginario del hombre medio argentino alrededor de la mesa de café.
Te digo más es una adaptación de Pablo Brichta de distintos cuentos del escritor rosarino como El mundo ha vivido equivocado, La madre, El gordo Luis y el propio Te digo más, y ofrece un derrotero sobre las fantasías y contradicciones que se les presentan a estos dos amigos frente a la mujer ideal. "Fontanarrosa supo retratar el ser argentino, un tipo muy fantasioso que tiene una capacidad de aseverar con argumentos, por más inverosímiles que sean, cualquier delirio posible para justificarlo. Eso está presente en la vida cotidiana, en la política, en el fútbol, con las mujeres. «El Negro» escribía como la gente habla. No se ríe de nosotros, se ríe con nosotros", relata Brichta, que conoció personalmente a Fontanarrosa a mediados de los años 80 en el Parakultural y desde entonces mantuvo un trato más o menos frecuente con el creador de Inodoro Pereyra. Incluso fue invitado a compartir la legendaria mesa de los galanes, en el café El Cairo, junto con su barra de amigos, en Rosario.
Ésta es la cuarta experiencia que concreta Brichta -también director del espectáculo- a partir de un material del escritor y dibujante. En temporadas anteriores participó de El mundo ha vivido equivocado, Uno nunca sabe y La mesa de los galanes. Esta vez, a partir de una mirada cómplice y reflexiva que recrea el mundo particular de dos hombres de vida monótona puesta al descubierto por Fontanarrosa con humor y compasión.
"Es como mirar por una mirilla, recurrentemente, todos los pensamientos del más básico imaginario del porteño medio sentado en un bar, que sabe cómo se levanta una mina, cómo se puede hacer una revolución política, que es director técnico, sabe cómo se cabecea y cómo se baja la pelota. Pero, en realidad, estos dos tipos hablan desde un lugar de impotencia, y todo su mundo de fantasía se termina una vez que son las siete y se tienen que ir rapidito a su casa porque la patrona los está esperando", señala, por su parte, Manuel Vicente, que, en el rol de Pipo, interpreta a un parroquiano con cierta incapacidad para vincularse con las mujeres, sentado frente a Hugo (Pablo Brichta), su fiel interlocutor, aquel que supuestamente se las sabe todas y es un enorme ganador con las mujeres, aunque sólo en apariencia.
"En realidad, los dos llevan una vida monótona y ahí se conforma el dúo, se arma el juego. Desde lo cotidiano, desde lo pequeño, Fontanarrosa hace foco en el aquí y ahora de la gente común para terminar contando una historia universal, donde se filtra lo filosófico y lo ideológico", concluye Vicente.
De esta forma, dos grandes actores se ponen el traje para construir magistralmente la teatralidad de sus personajes, verosímiles y verdaderos, no como maquetas simpáticas o estereotipos, sino a partir de la construcción de su humanidad, como en los clásicos del teatro bien escrito.
Te digo más
Adaptación y dirección: P. Brichta
Viernes y sábados, a las 22.30.
El Tinglado, Mario Bravo 948.
Entrada, $ 80.
El malo de Noche y día
Al año último fue uno de los protagonistas de El luto le sienta a Electra, dirigida por Robert Sturua, en el San Martín. Actualmente se lo puede ver en TV en la tira Noche y día, donde encarna a Peralta, el malo, un killer que trabaja al servicio de un comisario mayor devenido ministro de Seguridad (Oscar Martínez) y que a su vez es perseguido por el personaje que interpreta Facundo Arana. "Grabar en Polka te permite trabajar con un nivel profesional de excelencia, con equipos técnicos, de arte y de dirección que son de primera línea y te ayudan a desarrollar lo mejor de vos", asegura Brichta, y anticipa que en los próximos envíos de la tira su personaje se dirimirá entre la vida y la muerte. "Tanto la TV como el teatro precisan distintas técnicas de interpretación y, desde que decidí ser actor, siempre me interesó el desafío de profundizar en cada una de ellas", concluye.
Un actor y director inquieto
Fue director de Chau, papá el último año en el Teatro Nacional Cervantes, pieza de Alberto Adellach protagonizada por Roberto Carnaghi. También fue uno de los protagonistas de Salomé de chacra, de Mauricio Kartun, en el San Martín. "Actualmente estoy grabando uno de los capítulos de Los valores de la patria, un ciclo basado en una idea original de Pacho O'Donnell, con un personaje histórico por envío, donde haré de Hipólito Yrigoyen", anticipa.
Además, en abril comenzará a rodar El ciudadano ilustre, con dirección de Gastón Duprat y Mariano Kohn, y hacia mediados de año pisará el set de Insepultos, una película dirigida por Daniel Barone, con Julio Chávez como protagonista. Como director de teatro iniciará los ensayos de una nueva puesta y como actor se pondrá a las órdenes de Andrés Binetti en una obra aún sin título, mientras planea en trabajar en un monólogo sobre textos del director y dramaturgo Patricio Abadi.




