
Con la pasión y el garbo
"¡España brava!", espectáculo interpretado por Jorge Luis, Conchita España, Luis Alberto, Juan Carlos Puppo, conjunto de bailarines y bailarinas y la participación del Ballet Ibero Danza. Idea y producción: Julio Gallo. Libro: Marisé Monteiro y Beatriz Galán. Escenografía:Sergio Ríos. Coreografía y dirección general: Jorge Luis. En el teatro Astral. Nuestra opinión: muy bueno.
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Desde hace seis temporadas consecutivas, ya es habitual que el año teatral del Astral se inicie con algún espectáculo español, género que tiene fieles seguidores entre aquellos veteranos nostálgicos de la Madre Patria y de las nuevas generaciones, siempre dispuestas a descubrir un folklore cargado de pasión y ritmo.
Conchita España y Jorge Luis, en coincidencia con la celebración de sus bodas de plata con el arte hispano, imaginaron una original propuesta escénica dividida en dos dinámicas partes.
La primera llega al tablado con todo el aire flamenco por medio de fragmentos de "Carmen", esa leyenda de la cigarrera gitana que vivió y murió asesinada por tener la mirada y los sentidos puestos en la búsqueda de la libertad.
La ya clásica obra de Próspero Merimée se adentra en ese micromundo de pasión y de celos y de hechicería y vigor, y halló en Conchita España y en Jorge Luis a una pareja de enorme brío, depurado estilo y enorme dramatismo. Ambos se dejan subyugar por sus personajes y les aportan la necesaria seducción a ese relato que ya es emblemático en la larga trayectoria de la danza española.
El afiatado conjunto de bailarinas y bailarines apoya con soltura una coreografía de gran valor emocional que logra el enérgico crecimiento de esa Carmen convertida en paradigma de lo sensual y violento.
Por tierras andaluzas
La segunda parte posee el sabor de la alegría contagiosa y de la fogosidad de una tierra siempre dispuesta a disfrutar de los bailes y cantos nacidos en ancestrales costumbres.
A partir de ese mito enraizado con la realidad de un pueblo en el que se funden costumbres de diversas razas y culturas, llega una boda andaluza que va recreando, a través de la historia de distintos personajes, el universo del sur de España poblado de cantes, bailes y rituales.
En estos cuadros se destaca el excelente cantante Luis Alberto, de bien timbrada voz y enorme simpatía, que recrea temas tan populares como "Morena", "Castillito de arena", "La hija de don Juan Alba" y "El abuelo", ese mensaje poético y cargado de recuerdos y nostalgias creado por Alberto Cortez.
Conchita España aporta, además de su singular arte de bailarina, una voz suave y entonada que pone a disposición de composiciones de fácil rememoración, en tanto que Jorge Luis vuelve a demostrar que sus condiciones de bailarín se acrecientan con el tiempo.
Puppo, con sobrado oficio
Juan Carlos Puppo, otro de los puntales del espectáculo, es el encargado de unir los fragmentos de esta boda andaluza con su sobrado oficio de actor.
El libro de Marisé Monteiro y Beatriz Galán es algo más que una excusa para elevar la categoría del espectáculo, en tanto que el muy buen vestuario, la sintética escenografía y la buena puesta de luces hacen que "¡España brava!" se convierta en una colorida muestra que habla bien a las claras de que lo hispano en el teatro no es sólo un género museológico, sino una rememoración siempre vigente de los ritos, las pasiones y la alegría de un pueblo que aúna el sentimiento de una raza con el garbo de sus danzas y la emoción de sus canciones.


