En Buenos Aires, cuatro maleducadas hablan de los problemas de su edad armadas con indie-noise y home-made flyers.
1 minuto de lectura'
"No somos solo cuatro chicas lindas", advierte Eva, bajista de Trueno Blanco, mientras explica que el hecho de que son mujeres llama mucho la atención en la escena porteña, pero el grupo tiene un sustento musical real. La gestión de las Trueno empezó a principios de 2008, cuando estas cuatro damitas del oeste bonaerense estaban –cada una por su lado– en la búsqueda de compañeras de banda para armar un grupo que por fin pudieran tomar en serio. "Tenía en claro que quería que la banda fuera de chicas, no porque sea feminista, no llevamos esa bandera, sino porque tenemos otro tipo de sensibilidad", dice Claudia, voz y guitarra. La formación, que promedia los 25 años, se completó con Bugi en batería y su hermana menor Mecha, a cargo de los sintetizadores, para irrumpir en la escena local con el impulso de agrupaciones amigas que las invitaron a compartir fecha, hasta que encontraron su propio nicho sonoro con bandas como 4 Ilusos y Jane Lane.
SONIDO Con un balance premeditado entre momentos de furia eléctrica de guitarras desnudas y dulces melodías de contrapunto, la frecuencia del disco (próximo a editarse) se mueve entre el grunge y el noise con soltura, con el agregado de sintetizadores que le conceden luminosidad y modernidad. "Jugamos con los opuestos. Es ruidoso, triste pero bailable, y las letras son personales. No intentamos transmitir ningún mensaje, sólo hablamos de nosotras y de lo que nos pasa", dice Claudia. En sus temas ("Diente de león" es el primer hit indie de 2010), destilan potencia, pero el gancho entra por el lado de las melodías. Corren ligeras, de un extremo a otro, seguidas de cerca por el sonido crudo de los instrumentos y las voces que se balancean entre suaves entonaciones y gritos rotos que emulan lo espontáneo de sacar lo que uno lleva dentro. Como salida de un Edén paralelo, Eva ironiza: "Trueno es casi como un grupo de autoayuda".
ESTETICA Desde los home-made flyers hasta el particular tuneo de su MySpace, el imaginario de estas chicas se basa en lo onírico: caballos y criaturas extrañas aparecen entre diamantes y fotos retocadas que son la cara visible de su sonido en la web. Ese costado está ligado a la niñez, a lo espontáneo de salir a jugar con la música ("la única letrada musicalmente es Mechu", confiesan), pero también al diseño y la producción de moda: Bugy es diseñadora de indumentaria y tiene su propia marca, Maleducada. "Para definirnos, inventamos un estilo: hacemos mugre / indie / infantil", dicen. "Tratamos de reflejar nuestros sueños."
Mirá a Trueno Blanco haciendo "Monkey"
- 1
2Fernando Sulichin, el productor argentino detrás del film Melania: sus 20 días en la Casa Blanca y su encuentro con el Chapo Guzmán
- 3
“Me ataron y me medicaron”: las frases más destacadas de la primera entrevista de Christian Petersen
4Soledad: a 30 años de su primer Cosquín, cuenta la historia de su primer poncho


