
Corsini, el cantor que se ganó el afecto de Gardel
"El príncipe de la canción porteña" también incursionó en teatro y cine
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Se cuenta que cuando le preguntaban por qué no cantaba "Mano a mano", Ignacio Corsini decía: "Ese tango encontró en Gardel a su mejor intérprete. Tratar de cantarlo sería para mí una irreverencia". El elogio fue correspondido más tarde por "el morocho", que respondía en los mismos términos cuando le sugerían interpretar "La pulpera de Santa Lucía".
Corsini conoció a Gardel en 1913, durante una gira en Bahía Blanca. A partir de entonces, se construyó una amistad basada en el respeto y admiración mutuas.
"El príncipe de la canción porteña", tal era uno de sus apodos, nació el 13 de febrero de 1891, en Sicilia, Italia. Desembarcó en Buenos Aires con su madre en 1896. Vivió en Almagro y más tarde se trasladó a una estancia de Carlos Tejedor, donde se desempeñó como boyero. Tuvo allí su primer contacto con la poesía del campo, aprendida en las guitarreadas junto al fogón.
El teatro fue el primer peldaño de su carrera artística. En ese ámbito también conoció a la que después fue su esposa, Victoria Pacheco. En 1917 se sumó a la compañía de los hermanos Podestá y al año siguiente actuó en "La chacra de Don Lorenzo", de Martín Coronado. De a poco, a la actuación se agregó el canto, convirtiéndose en el galán cantor de muchas piezas que se representaron en el teatro "El Apolo".
Su primer éxito llegó en 1922 con "Patotero sentimental". Además de algo paradójico, el título de este tango puede entenderse como una metáfora de su estilo, en el que el discurso del malevaje orillero cede lugar al romanticismo, al lamento cargado de nostalgia y, sobre todo en sus comienzos, al elemento campesino. "Fui siempre un sentimental y eso influyó en la elección de mi repertorio", sostuvo en una entrevista de 1963.
Paralelamente a la actividad teatral, participó en películas del período mudo: "Federación o muerte", "Santos Vega" y "Milonguita".
A partir de 1928 se dedicó exclusivamente al canto pero siguió actuando en algunas películas (sonoras) como "Idolos de la radio" (1934) y "Fortín alto" (1941).
Murió el 26 de julio de 1967, a los setenta y seis años. (Ver nota de la época)
Bacán sensible
"Un viejo amigo mío decía una vez que no había que confundir bohemia con cheque sin fondos. Y es cierto. Yo soy, me siento bohemio, pero eso no me impide tener un buen traje, rodearme de cosas hermosas y beber un buen café ... bebible ..."
"Quienes se acuerden de mí, lo harán con la imagen de un muchacho rubio, siempre vestido de oscuro, casi triste, excesivamente sensible, que muchas veces debió contener el llanto en mitad de una canción"
Extraído de una entrevista publicada en el "Correo de la tarde", 6 de marzo de 1963.





