Mati Napp, el coreógrafo de las estrellas que alguna vez soñó con ser futbolista

El año pasado ganó el reality con Federico Bal y Laurita Fernández y este año va por su segunda vez con Jimena Barón y Mauro Caiazza
El año pasado ganó el reality con Federico Bal y Laurita Fernández y este año va por su segunda vez con Jimena Barón y Mauro Caiazza Fuente: LA NACION
Laura Chertkoff
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18 de diciembre de 2018  • 20:17

Mati Napp iba camino a ser un jugador de futbol hasta que empezó a tomar clases de todas las danzas que le daban curiosidad. A medida que crecía como bailarín, iba notando que se quedaba más tiempo en el banco de suplentes. Comenzó hace 11 años dando clases de hip hop en el gimnasio de su familia en Bajo Belgrano. Hoy tiene 774k de seguidores en Instagram y ha sido el coreógrafo ganador de la edición 2017 de Bailando por un sueño . Su equipo actual, conformado por Jimena Barón y Mauro Caiazza, se encuentra entre los semifinalistas de la edición 2018.

En este año que termina, Napp encontró el tiempo para ser coreógrafo de dos realitys en simultáneo, sin dejar a sus alumnos sin clases. El tiempo le alcanzó también para hacer algunos trabajos express para Lali Espósito, Oriana Sabatini, Diego Torres y los Juegos Olimpicos de la Juventud. Y coreografías para artistas internacionales como Wisin, J.Balvin o Leslie Grace.

Aunque su rol de coreógrafo le fue dejando poco espacio para el de bailarín, este jueves bailará en el Gran Rex junto a otros artistas de la escena del Street Dance nacional. La excusa es el décimo aniversario del estudio Dance&Move del que es uno de los docentes fundadores. Dance Movement será un espectáculo a nivel federal, ya que participará Cbaction, una crew cordobesa ganadora este año del World Hip Hop Dance Championship, en los Estados Unidos.

"En esta fiesta me toca bailar un solo. Es el mismo día de la final de Showmatch así que tengo que repartirme en los dos lugares – advierte Mati Napp, segundos antes de entrar a dar una clase – estoy acostumbrado a repartirme: todos los trabajos de coreógrafo que hago, tienen que combinarse con mis horarios de docente".

Además de la actuación especial de Mati Napp, se presentarán Kaktov, un referente de la música trap en Argentina y más de 300 bailarines de distintos estilos de Street Dance como Breaking, Locking, Popping, Krump, Dancehall, Waacking y el Fusion Style, sello personal del coreógrafo.

Sin sentir que la mayor exposición le haya quitado algo, la visibilidad que le dio su trabajo en Showmatch le sumó alumnado en los workshops en las provincias. Y algunas preguntas de los programas de chimentos. En 2017 fue el coach de Federico Bal y Laurita Fernández, que se enamoraron en la pista. Este año de Barón y Caiazza, que también se convirtieron en pareja. "A mi también me sorprende que haya sucedido en ambos casos – declara Napp- tal vez tiene que ver con mi metodología: cuando empiezo los ensayos con gente que no se conoce trabajo mucho la química y la energía como pareja y también el respeto de las individualidades. Ese vínculo de confianza que se genera en el equipo de trabajo hace que empiecen haciéndose amigos y de la amistad pasen a algo tan lindo como el amor".

La sociedad está cambiando. Ya casi no trabajo con reggaetón, porque es difícil encontrar temas que no hablen mal de la mujer. Tengo alumnos menores y hay que dar el ejemplo

La exigencia coreográfica de un reality como Bailando por un sueño implica una gran capacidad de adaptación a nuevos ritmos. Por suerte para sus bailarines, Mati Napp trae el interés por las mixturas desde antes. "Cuando arranqué a dar clases le decíamos hip hop plus, porque lo mezclaba con salsa, con jazz, con danza contemporánea, con house – recuerda – pero después decidí sacarle el nombre de hip hop por un tema de respeto. Para que nadie identificado con el hip hop más tradicional se sienta mal".

El tema del respeto es una constante. "Me parece que la sociedad está cambiando. Ya casi no trabajo con reggaetón, porque es difícil encontrar temas que no hablen mal de la mujer – afirma- Hay que cuidar las palabras. Tengo alumnos menores y hay que dar el ejemplo".

Esa perspectiva que deconstruye algunas prácticas del machismo en la industria de la música, congenió muy bien con Jimena Barón y su aporte a la lucha de las mujeres. " Con Jimena en el ritmo libre hicimos una coreografía contra la violencia de género. Para mí fue lo mejor del año – asegura - Fue abrir una puerta para el mensaje en el programa más visto de la Argentina"

Tampoco siente que desde otros ambientes de la danza haya un prejuicio hacia el trabajo de los coreógrafos en televisión. Y ese también es un cambio de época. La industria de la música pop siempre necesitó del baile para sus shows y videoclips. Pero el rol de los coreógrafos estuvo invisibilizado. Un poco por la fama adquirida en los reality shows, un poco por las redes sociales donde suben sus ensayos y trabajos terminados, las mentes que están detrás de las coreografías ya son caras visibles del éxito.

"Los artistas están destacando el lugar de sus coreógrafos. En los shows de TV proponemos ideas sobre las cámaras, las pantallas – observa Mati Napp - Así que el coreógrafo está cada vez mejor visto. Espero que sigamos creciendo".

Dance Movement

Espectáculo de Street Dance con la participación de Mati Napp. En el Teatro Gran Rex , Av. Corrientes 857. Jueves 20 de diciembre, a las 20.30. Entradas desde $ 400

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