
¿De qué se ríe Pato Galván?
Por Adriana Schettini
1 minuto de lectura'
Mirtha Legrand se despidió de los mediodías de Canal 9 entre sollozos. Pato Galván ocupó ese horario, en la emisora rebautizada como Azul, entre carcajadas. Es bueno que el llanto deje paso a la risa, podría suponer cualquiera de los que están del otro lado de la pantalla a la hora del almuerzo. Pero la pregunta que vale la pena responder es de qué se ríe Pato Galván.
A juzgar por lo que se vio en las dos primeras emisiones de "Atorrantes", Pato Galván se ríe de quienes pierden en los juegos;se ríe al bombardear con arreglos navideños a un integrante de la tribuna;se ríe de una participante que, puesta a elegir entre tres objetos, opta por una banana;se ríe de un espectador que en un diálogo telefónico dice ser peluquero y mujeriego, porque para el primitivismo del conductor, según confiesa, el oficio de los peines y las tijeras está reñido con el gusto por las mujeres; se ríe de Sofía Gala, la hija de Moria Casán, que le trae un corpiño gigante de parte de su mamá.
Pero, para colmo del mal gusto televisivo, Pato Galván se ríe de que esa niña de doce años ,al hacer supuestas entrevistas, tenga que protagonizar un mano a mano con Moria en el que recibe respuestas más adecuadas para la curiosidad malsana de ciertos adultos que para la hija de la vedette provocadora.
Sofía Gala quiso saber si Moria aplicaba en su propia vida el consejo con el que saturó a los participantes de "Amor y Moria", el latiguillo "si querés llorar, llorá". Casán dijo que no se privaba de nada, ni siquiera del llanto, y agregó:"Lloro más de alegría que de tristeza. Y también lloro después de hacer el amor". La niña atinó apenas a reírse y Moria, satisfecha, le dijo:"Vos me conocés a mí". Acto seguido, madre e hija recordaron al aire el día en que Sofía Gala le preguntó a su madre qué era lo primero que iba a hacer al llegar a su casa y Moria le respondió:"Voy a hacer el amor".
* * *
Cuándo y cómo hace el amor la señora Casán es a las claras una acción privada de la que no debe rendirle cuentas a nadie. A quién elige contarle ella los detalles de su sexualidad -aunque se trate de su hija-, tampoco es una cuestión que deba ser puesta en tela de juicio público.
Pero, si a la producción de "Atorrantes" se le antoja exhibir en la pantalla ese diálogo entre madre desenfadada e hija pretendidamente precoz, si además lo considera una perlita tal que comienza creando suspenso en su primer programa del ciclo para ponerlo al aire en el segundo, y si para resaltar el disparate, terminado el diálogo entre Moria y Sofía Gala, le hace repetir a la niña en estudios que su mamá llora después de hacer el amor, el televidente está en todo su derecho al pataleo.
* * *
Despejada la incógnita sobre el motivo de la risa de Pato Galván, no está de más preguntarse sobre su concepción acerca de lo que es un programa televisivo. Al menos sobre la que exhibe en "Atorrantes". La respuesta está a la vista:grititos, frases huecas pero siempre expulsadas a la velocidad de la luz, un par de pasos de baile, un puñado de chistes con más pena que gloria y sobre todo, un ramillete de anunciantes que en vez de publicitar en la tanda prefieran pagar por la inclusión de sus marcas en el contexto del programa. Y ya se trate de cerveza, de un acuario o de un producto de informática, el vacío de contenido de "Atorrantes" les ofrece un lugar de privilegio.
Quizás "Atorrantes" no sea más que un dignísimo exponente del prejuicio televisivo según el cual la TV de verano debe ser liviana hasta el bostezo, zafada hasta la vulgaridad y repetida hasta el hartazgo. Como si con la llegada de los primeros calores, el público se liberara de abrigos y neuronas al mismo tiempo.
Claro que, frente a tanto preconcepto, al televidente le queda un recurso infalible:escatimarle puntos de rating a la programación estival que se ensaña con su inteligencia y su buen gusto. Sabido es que sin público, los anunciantes no perdonan y tampoco es un secreto que sin avisadores no hay emisora que aguante.
En ese sentido, con el debut de "Atorrantes", la gente hizo justicia. Le otorgó escasos, 2,9 puntos de rating contra los 5,6 que se llevó el regreso de "Si lo sabe cante", por América, y los imbatibles 20,5 de "Muñeca brava", por Telefé. Los programadores de la TV veraniega no deberían olvidar que el control remoto no se derrite cuando el calendario llega a enero.
1- 2
Charly García y Luis Alberto Spinetta: la intención de hacer un disco juntos, el incendio que cambió los planes y “Rezo por vos”, el clásico que cumple 40 años
3En fotos: la fiesta de blanco de Pampita en el Caribe para celebrar sus 48 años
4Brooklyn, el hijo de David y Victoria Beckham, arremetió contra sus padres y ventiló intimidades de la familia


