Kurt Rosenwinkel
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Dos álbumes estupendos del mejor jazz actual
Tras un discutido album junto con el productor Q-Tip, en el que incorporaba elementos de fusión y electrónica, el sexto álbum de Kurt Rosenwinkel retoma la línea de The Next Step (2001), un trabajo consagratorio que le ganó los elogios de Pat Metheny y John Scofield. Justamente, éstas son algunas de las influencias que se adivinan en su fraseo: Metheny en el tono suave y cálido, John Scofield en la atracción por la disonancia. Pero las fluidas líneas de bebop de Rosenwinkel (quien también produjo y compuso la mayoría de los temas) revelan que su principal inspiración son los intérpretes de vientos como Charlie Parker o Lester Young. En Deep Song, Kurt confirma su estatura como uno de los mejores guitarristas surgidos en la última década. Lo acompañan otros dos "niños mimados" del jazz actual: Joshua Redman en saxo tenor y Brad Mehldau en piano, junto con una base flexible que aporta un concepto moderno de swing: Larry Grenadier en bajo y Ali Jackson (o Jeff Ballard) en batería. Mehldau se muestra como el acompañante ideal del guitarrista, complementando sus improvisaciones con solos y acordes de oscuro lirismo, especialmente en el tour de force que cierra el álbum, una relectura del tema "The Next Step" que se erige como definitiva.
Si bien algunos pueden criticar a Scofield por sumarse a la fiebre de reediciones y homenajes a Ray Charles que se sucedieron a partir de su muerte, lo cierto es que That’s What I Say se luce como uno de los álbumes más logrados de su extensa e ilustre carrera. El productor/baterista Steve Jordan acierta al ubicar a "Sco" tanto en un pequeño combo (junto al organista Larry Goldings y Willie Weeks en bajo), como rodeado de una banda numerosa con vocalistas invitados, coro y sección de vientos. En este último contexto, la versión de "What I’d Say" es estupenda, con cameos de Dr. John, Warren Haynes, John Mayer, Aaron Neville y Mavis Staples (quienes también aparecen como solistas en otros temas), además de la participación del saxo tenor David "Fathead" Newman, principal colaborador del propio Charles en su época de oro. Ya sea intercambiando licks con Mayer en "I Don’t Need No Doctor", con Haynes en "Night Time Is the Right Time", o cantando las melodías con su guitarra en temas instrumentales como "Busted" o el conmovedor "Cryin’ Time", Scofield encuentra el balance justo entre jazz y r&b que caracteriza la música de Genius, en un álbum que –más allá de homenajes acartonados– es una vital explosión de feeling.
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