Del tropicalismo al tribalismo, Brasil siempre está en movimiento

Las colaboraciones y fusiones son una constante de la escena artística con una altísima riqueza musical
(0)
3 de febrero de 2019  

En 1967, Caetano Veloso compuso la canción monumental "Tropicália", que representó la génesis del movimiento tropicalista, marcado por el Cinema Novo de Glauber Rocha, los manifiestos antropofágicos de Oswald de Andrade y el arte visual de Helio Oticia. "Eu organizo o movimento/Eu oriento o carnaval/Eu inauguro o monumento no planalto central/ Do país". El movimiento se terminó de consolidar con el álbum colectivo Tropicália ou Paninis et circensis, en el que participaban Caetano Veloso, Gilberto Gil, Os Mutantes, Rogerio Duprat, Nara Leao, Torquato Netto, Tom Zé y Gal Costa. Ese nuevo mensaje musical rompía los cánones musicales de su tiempo, incorporando sonidos psicodélicos, samba, rock, pop, música y poesía concreta. Fue la explosión creativa de una generación y un nuevo big bang para la música popular brasileña, que rompía definitivamente con la época dorada de la bossa nova. "El tropicalismo fue un movimiento de provocación, una ametralladora sobre la vida intelectual del país", diría Caetano Veloso.

En 1992, Fred Zero Quatro, líder del grupo musical Mundo Livre SA, dio a conocer el manifiesto de un nuevo movimiento del nordeste brasileño llamado "mangue beat". Bajo el título Caranguejos com cérebro, el explosivo texto, que puso en el mapa la música del nordeste, trazaba una nueva dimensión sobre la importancia de esa región cultural de Recife, impulsada por Chico Science de Nação Zumbi y Mundo Livre SA. El manifiesto fue incluido en el disco Da lama ao caos (1994), que marcó el debut de Chico Science junto a Nação Zumbi y se transformó en un álbum fundacional de un nuevo movimiento con artistas más jóvenes que tomaron ese legado como Lenine, Otto, Mestre Ambrossio, Cordel do Fogo Encantado, que irrumpía con originalidad en la MPB, fundiendo ritmos del noreste brasileño como el maracatú, el post punk, el funk y el hip-hop. El emblema del mangue beat surgió de ese manifiesto y era una antena parabólica anclada en el lodo. La perfecta síntesis de modernidad y tradición cultural.

En 2003, el poeta Arnaldo Antunes, la cantante Marisa Monte y el percusionista Carlinhos Brown se reunieron bajo el nombre de Tribalistas, pero en vez de movimiento, el disco fue una reivindicación más amplia sobre la diversidad, la creación colectiva y la aspiración a una comunidad más humanitaria, reunida en una nueva tribu musical. El disco vendió un millón de discos solo en Brasil, con el éxito del tema "Já Sei Namorar". En realidad, para el trío, que lanzó un nuevo disco el año pasado, el concepto de Tribalistas y del tribalismo, es el antimovimiento. Como cantan en la canción que abre su exitoso primer disco: "Eu sou de ninguém/Eu sou de todo mundo/E todo mundo me quer bem".

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.