Las cabezas visibles de “Todo x 2 pesos” y la puesta en escena de la década del plástico
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Las vidas de Fabio Alberti y Diego Capusotto debían cruzarse en algún momento. Estaba marcado. Desde que ambos formaron parte –allá por 1992– de aquel seminal delirio televisivo comandado por Alfredo Casero y conocido como De la cabeza, siguen trabajando juntos.
Pero más allá de las experiencias posteriores de Cha-Cha-Cha y Delikatessen, los abanderados del humor absurdo recién en 1999 le abrirían una nueva herida a la previsible televisión argentina, con el nacimiento del memorable Todo x 2 pesos.
Una casa tomada por un enano uruguayo, la aparición de un bebé sanador que cura con puteadas, un boxeador travesti, Cotito, el payaso personal de Perón, dos secretarias orientales y una figura de cartón tamaño natural de Hernán Caire sirvieron para que el programa construyera una legión de fanáticos.
"Llegamos a ROLLING STONE porque estábamos en pleno auge y generábamos muchas cosas hacia fuera, además de tener con Fabio una exposición importante y ser una novedad para el medio. Y si vos analizás aquel programa tenés que sumarle el hecho de que en un momento lo hicimos en un canal mucho más marginal que el resto, por eso se comentaba mucho lo que estaba sucediendo", explica Capusotto.
Fabio, a diferencia de su compañero, no confía demasiado en su memoria: "No me acuerdo bien lo que dije en la nota porque soy horrible para recordar las entrevistas, pero si él lo dice, está bien".
La producción, que se realizó en el bar El Timón de San Telmo y en un local, justamente, de todo x 2 pesos, es algo que Capusotto no olvida: "Primero nos vistieron con unas batas de colores y después nos llevaron a un negocio típico, donde había un montón de baratijas y cosas por el estilo y aparecían nuestras cabezas en una especie de estante junto a artículos de bajo precio".
Rodeados de un Robin de juguete pasado de anabólicos, una miniatura dorada de la Estatua de la Libertad y una pistola de agua, el escenario se les presentaba, al menos, familiar. "A la revista se le ocurrió aquella idea del local y a nosotros nos pareció buenísima. Lo que más recuerdo es que la producción fotográfica fue muuuuuuuuuy larga. Pero si ves bien la nota te vas a dar cuenta de que las fotos guardaban una relación muy estrecha con el concepto del programa", apunta Diego.
Alberti agrega: "Para mí hacer ese reportaje fue un verdadero placer, porque fue la primera y única vez que hice fotos con Marcos López, a quien admiro mucho".
Con un ofrecimiento para volver a la tele el año que viene (¿regresará el ciclo?), la dupla piensa que aquel momento no solamente intentaba reflejar una nueva forma de hacer humor sino también de parodiar a los medios argentinos.
"En definitiva el sentido del programa estaba muy vinculado a los medios. Es decir, la idea era: acá vas a conseguir todo lo que quieras; es la réplica de lo que vos querés, pero trucho. Si vos querías a Madonna, nosotros te dábamos una falsa Madonna y te la llevabas por poca plata. Y al mismo tiempo creamos un circo imaginario como si fuera un mundo ficcional, donde podía aparecer el personaje que se te ocurriera… un Cirque du Soleil argentino", señala Capusotto. Fabio suscribe: "Todo x 2 pesos podría estar hoy tranquilamente en la televisión, porque siempre va a haber un tema nuevo de donde colgarse. Este gobierno también da muchos motivos de burla y de risa, aunque no se lo puede criticar mucho".




