
Demasiado audaz para la época
Nelson Gastaldi, músico y médium experimental, debuta hoy
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Franz Schubert dejó una sinfonía inconclusa, la décima de Gustav Mahler fue reconstituida décadas después de su muerte. Y en el barrio de Caballito, entre decenas de gatos que pululan por su departamento, el ignoto Nelson Gastaldi espera que alguien publique algunas de sus obras. La Sinfonía Homeopática y Siddharta Gautama son algunos títulos, tan singulares como su creador, nacido en un barco de bandera estonia alrededor de Gibraltar, hace 72 años.
Hoy a las 21, Gastaldi se dará al menos el gusto de ejecutar por primera vez algunos de sus trabajos en un escenario de Parque Patricios, en el Decibel Festival, organizado por los músicos experimentales Alan Courtis y Roberto Conlazo. Será en el Centro Hipermediático Experimental Latinoamericano (o Chela, Iguazú 451), institución que depende de la Fundación Exacta, de la Argentina, y del Programa de Culturas Digitales de la Universidad de California.
"De chico viví en la Argentina, pero luego me fui a Europa y regresé en 1964, cuando hice mis primeros experimentos musicales. Estas actividades eran puertas adentro, demasiado audaces para la época", comenta Gastaldi, que trabajó como operario eléctrico durante décadas, mientras estudiaba musicología e idiomas.
Nelson Gastaldi comenzó investigando músicas étnicas, cuyos patrones rítmicos lo animaron a crear la Escuela Psico-espacial, de la que es fundador y... único discípulo. "Aplicando la numerología y los sonidos armónicos se logra una música basada en las leyes de la naturaleza -dice sobre su obra, catalogada de etérea y cósmica por unos pocos conocedores-. Hoy, por ejemplo, pienso estrenar la composición Densegridad. Está inspirada en simples fenómenos naturales, como el deslizamiento de una nube, que pueden traducirse en un pentagrama."
Para grabar sinfonías en la forma más económica, Gastaldi buscó "sustitutos de instrumentos, de los que no hay que abusar", como aclara el maestro en su lenguaje críptico. Pueden ser bandas elásticas, órganos Casio, instrumentos de percusión como piedras y trompos, tubos de aspiradora usados como flautas, martillos neumáticos y hasta "una manguera que se conecta a una melódica y se toca con los dedos de los pies", asombra. También, usa hojas de gomero como partituras.
Ese amigo del alma
Su método de grabación es igualmente casero y autodidacto. Gastaldi registra cada parte en una grabadora portátil, y luego reproduce la cinta junto a otra ejecución frente a un segundo grabador. Este proceso lo realiza hasta cuatro veces, creando un sonido alterado por el medio ambiente. Pero lo más insólito es el contacto que afirma tener con músicos desaparecidos (de algunos nombres que da, no hay registros), que lo utilizan como médium. "Algunos espíritus suelen tocar a través mío -cuenta muy serio Gastaldi-. La última vez que vi al director Dylio Czoris Koormorny me preguntó si había hecho alguna de sus grabaciones." Quizá muy pronto vaya a interpretarlas en vivo.
Así, Gastaldi es el nuevo gurú de Alan Courtis y Roberto Conlazo, que formaron parte del provocador grupo Reynols, disuelto el verano último a causa de una "muerte terrestre" -tal como anunciaron en un e-mail dirigido a sus fans de todo el mundo-. El trío Reynols, que incluía al baterista Miguel Tomasín y -en su última etapa- al cantante Juan Manuel Acevedo (dos jóvenes con síndrome de Down), fue durante diez años el grupo local más innovador, abstracto y surrealista, y fueron aludidos como el mayor aporte argentino al rock experimental por The Wire, la prestigiosa revista inglesa.
Aunque inicialmente acusados de snobs por la inclusión de Tomasín y su extravagante estética en vivo, Courtis y Conlazo toman seriamente el problema de chicos con capacidades diferentes, a los que educan musicalmente en una academia del barrio de Caballito. Ahora, el dúo vuelve con el proyecto de improvisación colectiva Minexio, que acaba de realizar una gira europea.
Decibeles
El Decibel Festival -entre hoy y el martes, en distintos escenarios de Buenos Aires y La Plata- servirá para presentar a Nelson Gastaldi y a Minexio ante el público argentino, pero también a cantidad de artistas de vanguardia llegados de Noruega. La banda de Courtis y Conlazo se presentará mañana, también en Chela y a las 21, junto con grupos noruegos de rock experimental. "Vienen subvencionados por el gobierno noruego" explica Courtis. "Debido a su insistencia por venir a Buenos Aires, decidimos organizar el festival". Más datos, http://chela.digitalcultures.ucla.edu/decibel .




