
Dora Prince: adiós a la actriz de la sonrisa franca
De larga trayectoria en televisión y en teatro, Dora Pince ocupó un lugar destacado en el espectáculo argentino a través de sus disímiles personajes tanto en la comedia como en el drama. La actriz murió anteanoche, a los 84 años, tras una larga enfermedad.
Había nacido como María del Pilar Rodríguez, en Maipú, provincia de Mendoza, el 3 de octubre de 1930 y desde muy joven sintió su vocación artística. En su adolescencia tuvo la oportunidad de ingresar en la Radio Aconcagua mendocina, donde compuso papeles en programas de diversa índole. Luego se trasladó a Buenos Aires y, luego de una brillante prueba, pudo integrar el elenco de Las dos carátulas, donde dio vida, junto a los más populares actores y actrices del momento, a una gran diversidad de papeles en obras de autores clásicos y modernos.
En la televisión alcanzó su mayor popularidad en el programa El amor tiene cara de mujer, de Nené Cascallar, al que siguieron sus participaciones en los espacios Teleteatro Palmolive del Aire, Alta Comedia y Jugar a morir. "El teatro - dijo alguna vez- es una actividad que me fascina y me permite algo muy grato: estar junto al público". Y así intervino en las piezas El gran canalla, Reunión de familia, El bilingüe, La celestina, Jetattore y La casa de Bernarda Alba, entre otros prestigiosos títulos.
Paralelamente grabó algunos discos con canciones infantiles y en 1983 el director Fernando Ayala la convocó para un importante personaje en el film El arreglo. Otro de sus roles importantes en cine fue Cuatro caras para Victoria, de Oscar Barney Finn.
Luego de la muerte, hace un año, de su compañero de toda la vida -el también actor Leopoldo Verona-, la tristeza la fue apagando a pesar de que apareció esporádicamente en algunos programas de TV. Su rostro y sus indudables condiciones interpretativas quedarán para siempre en la memoria del público.




