
El adiós al cantor de los 100 barrios porteños
En el velatorio se lo recuerda como un hombre metido en el corazón de la gente, simpático, entrador, talentoso y creativo
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Familiares, amigos y figuras del espectáculo continúan desfilando este mediodía por el salón de la Legislatura Porteña donde velaban los restos del cantor de los "100 barrios porteños", Alberto Castillo, en un clima de hondo pesar, y seguirán luego el cortejo para darle su último adiós esta tarde en el panteón de Sadaic del cementerio de la Chacarita.
Entre las numerosas figuras que acudieron a despedir a Castillo, quien falleció ayer a los 87 años, se encontraban el secretario de Cultura de la Nación, Rubén Stella, y el artista Eduardo Bergara Leumann.
Los restos del cantante, que en los últimos tiempos hasta incursionó en la música pop, se velaban en la Legislatura porque Castillo, entre las innumerables distinciones que recibió, también había sido nombrado "ciudadano ilustre" de Buenos Aires.
El vicepresidente primero de la Legislatura, Cristian Caram, afirmó que "la Ciudad está de luto por la pérdida de un grande que, con su talento y personalidad extraordinaria, fue el espíritu de nuestra cultura popular".
Las coronas que rodeaban el féretro, llevaban leyendas de "Sus hijos y nietos", "Sus sobrinos", "Legislatura porteña", el "Canal Solo Tango", "Jorge Dragone y flia", "Coto CICSA" y "Ganadera San Roque", entre otras.
El cortejo partiría a las 15 desde la Legislatura para recalar en el Panteón de Sadaic del Cementerio de la Chacarita, en esta ciudad.
Stella destacó que Castillo "era un hombre metido en el corazón de la gente, vital, jovial, simpático, entrador, talentoso, creativo y amplio, calificativos no previstos y no premeditados que aparecen de un hombre cuando tiene capacidad y generosidad, no solamente en el escenario sino en la vida".
"Era gran cantor que mostró enorme ductilidad estando en la orquesta de Ricardo Tanturi o en sus formaciones. Y fue capaz de acompañar y compartir el escenario con Los Auténticos Decadentes", afirmó.
Luego destacó que "con aquel famoso tema de ´Siga el baile´ o acompañado por sus negros candomberos, Castillo generaba siempre esa algarabía, diversión y vitalidad desde el escenario".
"Era una persona muy querida. Compartí muy pocas horas en la grabación de un programa de televisión en los ´90 y realmente fue todo alegría", dijo Stella y acotó que "era una persona muy vital, capacidad y amabilidad que lo hacían muy reconocido".
Bergara dijo que "en los programas de Botica de Tango era un gran placer cuando él venía. Un día le tocó cantar "Ninguna", un éxito de su carrera, y la que estaba a su lado era Tania y le dijo "Ninguna?...", y la empezó a bromear".
Castillo, según Bergara Leumann, dijo ante la cantante y esposa de Enrique Santos Discépolo: "Si ella vino con Colón yo vine con un uy uy uy..."
Sobre su profesión de ginecólogo, Bergara dijo que él comentaba a sus amigos que "trabajaba donde otros se divertían", y acotó que luego de tres años de ejercer como médico y de cantante, decidió abandonar su labor de ginecólogo por el canto.
"Era un grande en su profesionalismo y coherencia de trabajo. Estaba siempre con el traje listo para salir a actuar", adujo.
Con respecto a su participación con el grupo Los Auténticos Decadentes interpretando el tema "Siga el Baile", Leuman comentó que "estaba fascinado, el vivía el hoy y de recuerdos. Cada día se colocaba su corbata ancha y al lugar que fuere disfrutaba con todo el público".
"Es así que no era solo el dueño de los 100 barrios porteños, sino de todo un país. Acá tendría que estar sonando música. No estamos haciendo un drama mas para este país que difunde siempre las malas noticias", sostuvo.
Del tema agregó que "en el lugar que esté Castillo debe estar diciendo: "qué siga, siga el baile, porque total, por cuatro días locos...".
Fuente: DyN



