
El adiós del actor Ray Walston
Su rostro se hizo célebre por la serie "Mi marciano favorito"
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Los que tienen cierta edad -esa que ya se comienza a considerar inconfesable- recordarán muy bien la figura de Ray Walston, un viejo actor de 86 años que murió anteayer en su residencia de Beverly Hills, en los Estados Unidos.
Walston era el inolvidable explorador extraterrestre que quedaba varado en la Tierra, en la serie televisiva "Mi marciano favorito". Aquel personaje entrañable, que sacaba a relucir sus antenas y sus poderes psíquicos ante dificultades aparentemente insalvables, se escondía en la casa de un muchacho que lo protegía y al que hacía pasar por su sobrino. Para disimular, el actor Bill Bixby llamaba a Walston con un apelativo que también se hizo célebre en su tiempo: Tío Martin.
La serie se realizó durante tres temporadas, de 1963 a 1966, y tuvo una resurrección reciente en el cine, en un film en el que Christopher Lloyd encarnaba al tío y Jeff Daniels a su azorado sobrino. Walston, con su pequeña aparición en esa película, recibió de ese modo su merecido homenaje.
Como un diablillo
Por cierto, la carrera de Walston comenzó bastante antes de la serie y terminó bastante después, aunque nunca alcanzó la resonancia que terminó por deberle a al marciano favorito de la pantalla chica.
Desde sus comienzos, a Walston le tocó en muchas oportunidades acomodarse en la piel de personajes muy entradores, pero algo maliciosos o irascibles.
En sus comienzos, el teatro fue su actividad principal. En 1955 ganó su primer premio Tony, por su papel de diablo en la producción original de "Malditos yanquis", todo un éxito de Broadway que muchos años después volvería a reflotar Jerry Lewis. La historia gira en torno de un muchacho que vende su alma por un precio que podría considerarse vil: el de ganar un partido de beisbol.
El debut de Walston en el cine ocurrió en 1957, junto al inolvidable Cary Grant, en "Kiss them for me", y al año siguiente llevó a la pantalla grande a su galardonado demonio en la versión fílmica de "Damn yankees", en la que compartió el reparto con Tab Hunter y Gwen Verdon.
Esa fue una etapa de musicales para Walston: en 1958 encarnó a Seabee Luther Billis en otra película célebre basada en un éxito de Broadway: "South Pacific".
Después, apareció aquí y allá, en papeles menores y en títulos tan recordados -hay que tratar de descubrirlo- como "Piso de soltero", de Billy Wilder; "Popeye", de Robert Altman, y "El golpe", junto a Paul Newman y Robert Redford. Walston siguió actuando hasta el final: en septiembre filmó un episodio como invitado especial para la popular serie televisiva norteamericana "Touch by an angel" (Tocado por un ángel).




