
El espíritu del punk se prendió fuego en Londres
Joe Corré, hijo del conocido manager de los Sex Pistols, prendió fuego todo el catálogo de objetos punk que tenía Malcolm McLaren, valuado en seis millones de dólares
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"El punk se ha convertido en otra herramienta de marketing para vender algo que no es necesario", dijo Joe Corré, hijo de Malcolm McLaren, el manager de los Sex Pistols, antes de prender fuego una memorabilia de recuerdos del punk valuada en seis millones de dólares. Acompañado de su madre, la diseñadora Vivienne Westwood, pieza clave del desarrollo de la estética del género, Corré prendió fuego a cajas con grabaciones, pósters, vestuarios y otras piezas históricas de su padre, como protesta por las celebraciones que se llevan a cabo en la capital británica por el 40º aniversario del lanzamiento de “Anarchy in the UK”, el tema que fue seminal para el desarrollo del género punk.
La ceremonia punk, realizada en un barco sobre el río Támesis fue vista por un centenar de personas y periodistas reunidas en la orilla del barrio de Chelsea, en Londres. “El punk nunca quiso ser nostálgico y no podés aprender a ser punk en un taller en el Museo de Londres”, dijo el organizador de la protesta, propietario de una marca de ropa interior, sobre las distintas muestras por el aniversario, que incluso tuvieron el visto bueno de la Reina Isabel II, que había declarado 2016 como «Año del Punk». Además de la memorabilia punk, Corré también prendió fuego unos muñecos que representaban al ex primer ministro David Cameron y a la premier británica Theresa May, mientras una banda sonaba en vivo y lanzaba consignas anti capitalistas. “Esta es una época en la que podés comprar ‘punky nuggets’ en McDonald’s, una tarjeta de crédito de ‘Anarchy in the UK’ con una tasa del 19% anual, seguros de autos punk rock y pantalones sado de Louis Vuitton. Londres está siendo limpiada socialmente y convertida en un parque de diversiones para corporaciones, cadenas de tiendas y especuladores que no pagan sus impuestos”, protestó Corré.

La diseñadora Vivienne Westwood, que también se sumó al acto punk de su hijo, aprovechó para hacer un llamado de atención sobre el cambio climático y la revolución verde subida a un micro de dos pisos. "A finales de este siglo, en 2100, todos seremos migrantes, tratando de llegar a la parte verde del planeta". La madre de Corré, quien preparó la hoguera con todos los objetos punk, instó a la multitud para apoyar la energía verde. "Es la cosa más importante que se puede hacer".
Uno de los que levantó la voz cuando se corrió la noticia de esta quema de objetos punk fue John Lydon. “Si vas a destruir 5 millones de libras de algo, ¿no es mejor venderlo y donar la plata a una obra de caridad?”, dijo. “Sos un experto en lencería egoísta de mierda. ¿Por qué no prendés fuego tus propios corpiños?”, le dijo al diario inglés Metro. Cuando los periodistas le preguntaron a Joe Corré, (que una semana antes había quemado una remera con la imagen de la reina frente al Palacio de Buckinghan), que hubiera pensado su padre sólo se limitó a decir: "Seguramente estaría orgulloso de mí y diría que es graciosísimo.
Corré, transformó esta quema en un acto burlón e irónico, como el que quisieron hacer los integrantes de los Sex Pistols y su padre, manager del grupo en esa época, cuando el 7 de junio de 1997, fletaron un barco privado para que la banda tocara el himno punk "God save the queen" mientras navegaban por el río Támesis, pasando por Westminster y el parlamento. El evento, que coincidía con el lanzamiento del disco debut del grupo Never Mind the Bollocks, era una burla a la procesión prevista por la Reina, acabó en un caos. Lanchas de policía obligaron al barco a atracar, y la dotación policial rodeó la pasarela del muelle y llevaron a prisión a todos los integrantes del grupo. Ese día el espíritu anárquico del punk comenzó a arder como una hoguera, igual a la ceremonia que llevó adelante Corré, casi cuarenta años después.




