
El final del camino para las Guapas de El Trece
Casi diez meses después de aparecer en pantalla con una fuerza que arrasaba con estereotipos, prejuicios y reglas varias, anoche las Guapas se despidieron de la pantalla de El Trece. Y ya no eran las mismas mujeres del principio. Literalmente: ese grupo que formaban Mercedes Morán, Carla Peterson, Florencia Bertotti, Isabel Macedo y Araceli González no fue el mismo que terminó ayer de cerrar la historia creada por Leandro Calderone y Carolina Aguirre. Tampoco fue la misma tira desde que Bertotti salió de escena e ingresaron Inés Estevez y Muriel Santa Ana, dos excelentes intérpretes que tuvieron la mala suerte de subirse a un tren en marcha que ya había perdido bastante de su impulso inicial.
De todos modos, en el capítulo de anoche, todavía se veían algunos de esos chispazos que hicieron de la tira una de las más divertidas e interesantes de 2014, un relato que se animó a refrescar la amistad femenina para la TV argentina, además de animarse a mostrar a unas protagonistas bastante menos que perfectas e infalibles. De hecho, las Guapas, cada una a su manera, fueron todo lo contrario de perfectas en su desarrollo y aun así lograron hacerse querer. La ira descontrolada de Mónica, la supuesta liviandad de Mey, la ingenuidad a prueba de balas de Lorena, el cinismo punzante de Laura y la fragilidad de Andrea se combinaron para atrapar a los espectadores y no fueron sólo ellas. Desde el principio y hasta la despedida, los hombres que las acompañaron las volvieron locas y a veces las entendieron un poco, también contribuyeron a construir un cuento que se animó a revelar lo que suele ocultarse. Eso de lo que hablan las mujeres cuando sólo sus amigas las están escuchando. Y con eso alcanza.


