El futuro ya tiene letra y música
Tres promisorios autores se destacan con brillo propio en el panorama nativo.
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"Joven argentino, si tienes entre 19 y 20 años y quieres ser folklorista, comprate una combi y un buen equipo de sonido." La frase irónica la dispara el riojano Pica Juárez, uno de los autores cuyas obras han sido más interpretadas en el ultimo tiempo por otros músicos de su generación. La aprobación no se hace esperar por otros dos músicos y jóvenes compositores, Emiliano Zerbini y Mario Díaz, que abonan con su obra el cancionero popular de estos últimos años y que todavía habitan esa geografía desconocida de intérpretes que alimentan el folklore en todo el país.
Ninguno tiene combi (la nueva tendencia en el ambiente telúrico es contar con un transporte propio con la foto y el nombre, antes que con una propuesta), pero los tres acaban de editar sus respectivos discos de forma independiente, y rápidamente se han convertido en lo más destacado de la última horneada de creadores.
Zerbini es cordobés, pero creció en Chilecito (La Rioja). Fue una de las revelaciones de la peña del Dúo Coplanacu el año pasado y ganó el concurso de la Municipalidad de Córdoba, que sacó su primer disco, "Ofrendas", compuesto casi en su totalidad de canciones nuevas, donde participan el propio Pica Juárez, el cantor Alfredo Abalos y los Coplanacu. "Creo que no es ninguna novedad hacer un disco con canciones propias, todos los changos que conozco hacen sus propios temas y es lógico que si tengo la oportunidad de hacer un disco, muestre los temas que me representan y hablan de mi paisaje", cuenta el músico.
"Esto de que no existen autores es una mentira. El país está lleno de nuevos compositores y de gente que escribe o canta sus propias cosas. Lo que pasa que algunos no están dentro de lo que se conoce como el circuito comercial. Pero hay un folklore que está muy vivo", aclara Mario Díaz, de 36 años.
Díaz, docente, cantante y uno de los nuevos autores elogiados por Mercedes Sosa, sacó su primer disco ("Urdimbre") con 15 piezas exquisitas en un tono íntimo y bien elaborado, que pasea por clásicos de peso y obras recién estrenadas, con la participación de Hamlet Lima Quintana, Juan Falú, Oscar Alem y el grupo cordobés La Minga, entre otros.
Ayer y hoy
"Donde busques te das cuenta de que hay repertorio para hacer dulce, en el estilo y en el ritmo que quieras. Cuando quiero musicalizar algún poema, me doy cuenta de que tengo para elegir entre poetas nuevos, como Alejandro Maldino, o maestros, como Domingo Zerpa. Lo que pasa ahora es que se populariza otro tipo de canciones y antes, cuando salía una zamba nueva, tenía un valor en sí mismo", explica.
"La producción artística está en un ciento por ciento, lo que falla es la parte ejecutiva, de la que nosotros no nos podemos ocupar -interviene Pica Juárez-. Nos gustaría poder llegar a todo el país, porque no nos interesa que nos llamen alternativos. Para nosotros, somos el folklore oficial. Nuestra realidad es la de nuestra gente y la de los encuentros populares en el interior, donde no sólo hay músicos, sino poetas, fotógrafos, pintores y bailarines." El músico nacido en Schaqui (La Rioja), frente la plaza del pueblo, tiene entre manos un flamante segundo trabajo, "Bendiciones", con una producción comparable a la de un artista de un sello grande, en el que relucen canciones propias (algunas con destino de clásicos, como "La encendida"), con letras que hablan de la realidad argentina.
"A Mario y a Pica los considero dos artistas y cantores populares que conocen sus realidades, que hablan de lo que ven y que son respetuosos de la música argentina. Para hacer una canción hay que entender que puede cumplir una función y que tiene que tener un mensaje", dice Zerbini, que este año pasó por el escenario mayor de Cosquín.
Juárez completa la idea y concluye: "Uno sólo puede escribir sabiendo lo que le pasa a su pueblo y conocer a fondo la historia de nuestra música, saber de dónde viene y cómo se desarrolla. Eso es lo único que hay que tener en cuenta para hacer una canción nueva, que represente nuestro folklore".
Artesanales
Como otros autores de su generación, Juárez, Díaz y Zerbini encontraron en la edición independiente la mejor manera de mostrar su nuevo repertorio por medio del disco. La distribución, por el momento, la realizan de forma artesanal y sus placas se venden en los lugares donde actúan o en su provincia de origen.
"Esta es una dificultad para que nos conozca más gente, pero a la vez no estamos condicionados por nadie a la hora de componer", afirma Juárez.





