El sonido de dos pianos unidos a la magia de las imágenes

Las pianistas Karin Lechner y Natasha Binder acompañadas de una proyección inspirada en el universo de "calle de los pianistas", de Mariano Nante se presentan mañana, viernes, en un recital en el Coliseo
Las pianistas Karin Lechner y Natasha Binder acompañadas de una proyección inspirada en el universo de "calle de los pianistas", de Mariano Nante se presentan mañana, viernes, en un recital en el Coliseo Crédito: Diego Spivacow
Helena de Brillembourg
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1 de noviembre de 2018  • 17:42

Ya la idea de hacer una película sobre lo que sucedía en la rue Bosquet, esa calle de Bruselas en la que Martha Argerich y los Tiempo Lechner conviven como vecinos muy particulares, estaba encaminada, cuando su director Mariano Nante recibió un impresionante archivo de imágenes que Lyl Tiempo (madre de Karin y abuela de Natasha) ha filmado y recopilado a lo largo de 45 años. A pesar de la riqueza del material, casi no lo utilizó para La calle de los pianistas. Por eso, cuando Elisabetta Riva, directora del Teatro Coliseo, propuso acompañar el recital que para el ciclo de Nuova Harmonia ofrecerían estas dos pianistas con una proyección que estuviera inspirado en el universo de esta película, el cineasta no dudo que el material ideal estaría en esas imágenes. El resultado se podrá ver (hoy) cuando sonido e imágenes se combinen en una puesta en escena ideada por el director teatral Leonardo Kreimer.

Tanto Lechner como Binder coinciden en que, a pesar de lo innovador de la propuesta, la música sigue siendo lo más importante y por eso se han preparado igual que para cualquier otro concierto. Como siempre que se presentan juntas, el programa lo arman entre las dos y la única variante estuvo en haber coordinado con Nante el orden de las piezas a fin de acoplarlas con las imágenes. "Me encanta el proyecto, a pesar de que siento que la música sola es mucho más íntima que acompañada de imágenes, creo que hay un tema muy lindo entre escuchar a las que están en el escenario y ver a las que están en las imágenes", dice Binder, a quien los tres años que han pasado desde que se filmó la película la han convertido en una mujer preciosa. "Ahora no soy solo yo la que sale a tocar en tacos", bromea Lechner, y dice que, a pesar de ser su mamá, también se sorprende del cambio de Natasha.

A pesar de vivir fuera, manifiestan sentir un vínculo muy fuerte con su identidad argentina. "Para mi está muy claro, aquí nací y a pesar de que a los seis años me fui a Venezuela, país al que también siento muy mío, siempre he regresado a la Argentina," afirma Lechner. En cambio, Binder lo vive desde otro lado. "Digamos que hay una parte menos cotidiana de la nacionalidad, esa la tengo identificada con Bruselas. Pero aquí hay una riqueza que no encuentro en otro lugar y cada vez que vengo regreso llena de admiración".

Entre madre e hija hay gran complicidad y se nota que disfrutan el reto de tocar juntas. Lechner afirma haberle dado a su hija la misma libertad que le dieron a ella. "Contrario a lo que se pueda pensar, a mí nunca me dijeron que tenía que ser pianista. Haber estado dentro de esta familia en la que me han transmitido esta pasión lo he vivido como una suerte inmensa. Para mí, la música es lo que me atrapa y digo que la vivo de manera poligámica, me gusta involucrarme en todo tipo de proyectos y complementarla con la actuación".

De lo que si es imposible escaparse es de la dedicación que exige la vida de pianista. "Por esta razón quisiera tener varias vidas, me frustra no poder hacer de todo. Siento mucha curiosidad de lo que sucede en el mundo y no quisiera cerrarme solo en un círculo, pero a la vez la música me aporta un equilibrio que no me lo da más nada. Por ahora, vivo como un privilegio el poder experimentar varias cosas", afirma Binder.

La música como temática cinematográfica

Conoce a fondo a las dos protagonistas, las filmó y hasta leyó sus diarios, pero una cosa es armar esas imágenes para una película y otra muy diferente es hacerlo para acompañar un concierto. "Es primera vez que hago algo así. Había tenido experiencias de cine y música como lo que hice junto a Annie Dutoit para el Festival Martha Argerich en Beppu, Japón. Pero eran para piezas en particular, no como espectáculo integral. Aquí la idea es construir uno en el que el protagonista sea la música y que las imágenes la acompañen. Según iba trabajando con las imágenes ordenaba el programa con Karin y Natasha. Conozco a fondo su repertorio y todo fluyó de manera muy especial", explica Nante.

El cineasta, quien también es filósofo, afirma que encontró en la música una temática poderosa y con la que disfruta mucho trabajar. "Tengo pasión por ella, especialmente la clásica, y creo que de manera inconsciente esos temas me fueron llegando. Después de terminar La calle… se dieron una serie de conexiones humanas y musicales que fueron propiciando la aparición de nuevos proyectos".

Precisamente luego de haberla visto, unos productores franceses le propusieron filmar algo con el pianista Alexander Tharaud. "Hace 11 años lo había escuchado tocar el integral de música para piano de Ravel en el Coliseo y me voló la cabeza, así que fue una emoción enorme que me propusieran esta película".

El resultado, Beethoven: Ultimes sonatas. Un largometraje musical de una hora y cinco minutos. "Es una película abstracta porque no tiene más trama que la música. Conociendo la historia del compositor y dejándome inspirar por esta música me generó la idea de filmarla en grandes castillos abandonados. Una suerte de experiencia inmersiva en la que la influencia de Tarkovski entró por la ventana de alguna manera. Uno no puede renegar de las cosas que lo han inspirado toda la vida", explica el director.

Nante fue uno de los productores de la película de Daniel Rosenfeld Piazzolla: los años del tiburón, y con el está también produciendo El Kaiser de Atlantis, una película del director Sebastián Alfie. "Es la historia oculta de la partitura de la ópera compuesta por Viktor Ullmann en un campo de concentración en paralelo con la puesta en escena de Gustavo Tambascio en el Teatro Real de Madrid. Está dando una película muy potente y la terminaremos a principios del año que viene".

Para agendar

Concierto para dos pianos e imágenes

Karin Lechner y Natasha Binder

Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125

Mañana (viernes), a las 20:30

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