
Emanuel Ortega: "Me pesaba mucho la exposición mediática"
El cuarto hijo de Palito habló con LA NACION sobre su vida en Miami, su nuevo disco y sus proyectos
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Nació en una conocida familia de artistas, fue un ídolo adolescente de la música, consiguió un ascenso vertiginoso gracias a las ficciones en las que participó, pero la fama lo agobió y eligió llevar una vida familiar y distendida en los Estados Unidos.
A sus 34 años, radicado desde hace 10 meses en Miami y con un perfil mucho más bajo del que supo tener, Emanuel Ortega, el cuarto hijo de Palito y Evangelina Salazar, recuerda con cierta frialdad aquella época en la que se convertía en una figura popular. "No extraño la exposición", asegura rotundamente en diálogo con LA NACION . Y explica: "Me pesaba mucho. Hubo una parte que disfrutaba y otra que no. Me tocó vivirlo siendo mucho chico y creo que no estaba preparado para digerir lo que sucedía."
Comenzó a moverse en los medios a los 15 años, cuando editó su primer disco, Conociéndonos . Continuaron una seguidilla de álbumes, lanzados cada dos años, y en el medio, con Chiquititas , llegó la oportunidad de hacer televisión. Algo de la pantalla chica lo sedujo y en 2001 se animó a conquistar a Celeste Cid en EnAmorArte , una ficción adolescente, de Telefé, en la que interpretó a Santiago Miguéz, un joven algo rebelde que no quería ser el empresario ejecutivo que pretendía su padre.
"Tengo ciertos recuerdos de no haberlo pasado muy bien. En ese momento no quise dejar pasar la posibilidad que se me presentaba. Pero lo que menos disfruté fue la exposición. No me gusta ver mi nombre y mi cara envueltos en cosas que no me agradan", cuenta.
Reniega del costado mediático de su profesión, pero la vida del artista no le era ajena cuanto quiso triunfar en el mundo del espectáculo. Fue la vocación de su padre la que marcó y motivó tanto a Emanuel como a sus hermanos, Martín, Julieta, Sebastián, Luis y Rosario."Sabía qué esperar, sabía qué era lo que se venía, pero hasta que los comentarios no fueron dirigidos a mí, no terminé de entender. Las opciones eran dedicarme a esto o trabajar para la NASA. Como sabía que ‘no me daba’, me dediqué con amor a la música", confiesa entre risas.
Algo agobiado, se fue alejando de la televisión, las portadas de las revistas y los eventos, pero no de la música. Acaba de lanzar Esta noche , su octavo disco, en el que interpreta algunas de sus canciones favoritas de los 50’, 60’ y 70’.
A pesar de aquella resistencia, este año aceptó realizar una participación especial en Graduados - la novela producida por su hermano Sebastián-, y comenzó a fantasear con la idea de volver a protagonizar una tira: "Me gustaría volver a actuar. Quisiera ser parte de un proyecto desde cero, encarar un desafío antes de saber si va a ser un éxito o no." Aunque destaca: "El ritmo de la televisión es muy demandante, al hacer una tira diaria no podes viajar, tenés que estar siempre en el mimo lugar, y los músicos necesitamos libertad."
Pero volver a la pantalla chica no es el único reto que le da vueltas por la cabeza, Emanuel tampoco descarta incursionar en otros campos: "Me empezó a seducir la idea de producir, de escribir para otros artistas. Aparecen posibilidades interesantes en otros ámbitos que me gustaría desarrollar en un futuro cercano."
Sin embargo, hoy su principal preocupación y debilidad son sus dos hijos, Bautista (11) e India (7), que tuvo con su mujer, la modelo Ana Paula Dutil. "En marzo de este año, decidimos pasar un tiempo en Miami. Yo viví esa experiencia con mis padres cuando tenía la edad de mis hijos. El desafío de adaptarme a otro idioma y otra cultura me cambio mucho la vida", cuenta.
Asegura que Palito no ejerció presión sobre su vocación y promete darles la misma libertad a sus pequeños. Sin embargo, habla orgulloso de la inclinación artística que ve en India. "Va a ser casi inevitable que termine sobre las tablas. Hace unos días nos sentó a todos en su cuarto, montó un escenario, se produjo con ropa de su madre y nos dio un show de tres canciones. Tiene necesidad de ser aplaudida y de que le presten atención. Bautista, en cambio, toca la baratería pero no le dedica tiempo ni estudio."
¿Qué hace Enamuel Ortega en Florida? Disfrutar de sus hijos, mimarlos, ir de pesca, llevarlos a navegar, al cine, hacer música y ajustar detalles para una serie de shows en la Argentina, esa misma que tuvo que suspender meses atrás, cuando se quebró una costilla en un accidente automovilístico. Volver a la actuación es una cuenta pendiente. Quizá su hermano Sebastián le de forma a ese deseo. Por ahora, el eje son sus hijos y la música. Ese es el orden de sus prioridades.
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