
En el camino de la mutación
La Nación anticipa "Ultimo bondi a Finisterra", el nuevo disco de los Redondos.
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"Abróchense los cinturones", avisa la voz del Indio, navegando entre ritmos tecno que ya sacudieron, de entrada, la brújula de lo esperable. El viaje que nos invitan a transitar esta vez los Redondos es el de la mutación. Ellos mismos, en este primer track, "Las increíbles andanzas del Capitán Buscapina en Cybersiberia", lo han hecho con su música.
Han puesto de cabeza las pautas rockeras que aprendieron, se han revolucionado a sí mismos y sólo cuando, tras sonidos que se disparan quién sabe hacia donde y una batería obsesivamente presente, aparece la voz de Solari, podemos estar seguros de que sí, son ellos, embarcados (¿embondinados?) en una nueva aventura.
Pero "Ultimo bondi a Finisterra", el nuevo disco de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota _que sale a la venta el miércoles_, tiene más de una lectura-escucha. Como en la apertura del juego en el booklet, en el que ya se propone que aquí no hay un camino, que son múltiples. En "Test para el colono virtual", las opciones son cinco y cada una hará click según sea el cuento que quiera contarse-vivirse. O renunciar al viaje o elegir el bondi a Finisterre y la leyenda del futuro que estamos forjando aquí mismo.
En tren de conexiones
La interfase, la búsqueda de túneles de conexión entre el mundo que fue y el que será (o que está siendo: en Cybersiberia el tiempo también es otro, es uno y muchos a la vez) puede venir tanto de esos comienzos con sonidos espaciales como de la percusión con reminiscencias tribales que abre "El árbol del gran bonete". El mismo tema en el que, más adelante, un bronce lloroso que transpira jazz se mezcla con la guitarra que, sí, es la del rock, la que conocemos y amamos, la de la pasión y el sudor.
Esta misma correlación se da en las letras. Es que en la dupla Solari-Beilinson, la matemática vuelve a comprobar su axioma: lo que producen juntos es mucho más que la suma de las partes. Y una nueva gestalt se forma cuando sobre el viaje sonoro entran las letras a jugar su juego. Allí donde un dios digital convive con el Rey Garufa, y entre amos de resacas que surfean avalanchas se juega al amor virtual.
O cuando, sobre el comienzo trip hop de "La pequeña novia del carioca" aparece la voz, profunda y sensualmente perdedora del Indio, que nunca estuvo tan cerca del sentimiento ni más lejos del himno del rock. "Canción de amor y de consuelo", va diciendo mientras la increíble guitarra de Skay vuelve a tejer los hilos de lo que nunca podría ser dicho en palabras.
El bondi de los locos
La nave que operan estos músicos-tripulantes es como una nueva versión de la nave de los locos. Aquellas embarcaciones que, en el Medievo tardío, recorrían los ríos de Europa llevando a quienes no tenían otro lugar que ese navío condenado a ciruclar por infinitos bordes. Este bondi parte de un mundo y aún no llega a ninguna parte (¿o quizá son esos su destino y razón? ¿O es que hay aún un lugar para llegar?) Pero incluso en este mundo de la mutación se mantienen algunos viejos y amarillentos códigos del honor. Y el más fuerte, el que prevalece en las almas, es aquel que dicta desde las entrañas mismas que ninguna experiencia por la que pasemos vale, si no salimos de ella transformados. O no han sido transformados también, en este vértigo, el bajo de Semilla, la batería del Walter Buscapina o el saxo de Dawi.
Tampoco esta vez andan solos los valientes caballeros de esta Cyberbabel. Allí están, nuevamente, los precisos teclados de Lito Vitale, el violín de Sergio Poli y la trompeta de Juan Cruz Urquiza. Pero, además, manipulando samplers y haciendo lo improbable, se sumó Hernán Aramberri (al que definieron como operador de artificios).
En este no tiempo del mundo virtual también puede hacerse click hasta Baudelaire. Hace más de cien años, el gran poeta descubría sorprendido que el siglo de los derechos humanos que era el suyo había olvidado dos: el derecho a contradecirse y el de desaparecer. Que son, si se quiere, uno solo: el derecho a no ser más el que se era. Para ser otro o para no ser. ¿El principio elemental de la mutación?
Ultimo bondi a Finisterre
Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota
Las increíbles andanzas del Capitán Buscapina en Cybersiberia, Estás frito angelito, El árbol del gran bonete, Gualicho, Pogo, Alien Duce, La pequeña novia del carioca, Drogocop, Scaramanzia, Esto es to-to-todo amigos! (P. Rey Discos)
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