
Fiona Apple
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Luego de muchos trastornos, Fiona se muestra más inteligente y amenazante que nunca
Pocos albumes seran lanzados este año con una historia tan tortuosa detrás como Extraordinary Machine de Fiona Apple. La cantante y pianista terminó su tercer disco en mayo de 2003 con el productor Jon Brion, pero fue rechazado por los jefes de Fiona en Sony (según Brion) porque le faltaban hits. Los fans reclamaron su lanzamiento, y a comienzos de este año once de esas canciones se filtraron en la red. Al mismo tiempo, Apple volvía sobre nueve de esas mismas canciones junto con los productores Brian Kehew y Mike Elizondo (coautor de temas emblemáticos del hip hop como "The Real Slim Shady" de Eminem). Brion tomó distancia de los temas filtrados de Extraordinary Machine, declarando que muchos estaban cambiados.
¿Cuál es el resultado de todo esto? Un álbum extraño acerca de una separación. Apple escribió gran parte de Extraordinary Machine en los albores de su separación con Paul Thomas Anderson (director Boogie Nights y Magnolia ). La combinación de esa experiencia y la madurez –Apple lanzó Tidal, de 1996, y When the Pawn..., de 1999, cuando tenía 18 y 22 años respectivamente– ayudó a que los temas de Machine sean los más fuertes y detallados que hizo. El álbum terminado abre y cierra con dos cortes inalterados de las sesiones con Brion. Ambos se recuestan en orquestaciones, instrumentación arcana y ritmos no convencionales que aportó el productor junto a Rufus Wainwright y Badly Drawn Boy. Los temas retocados por Elizondo y Kehew, en cambio, colocan la voz ahumada de Apple y su expresivo piano en escenarios simples que respaldan sus irónicas letras del mismo modo en que las bases de hip hop dejan espacio para el MC.
En cuanto a las letras, Apple nunca estuvo más inteligente, enojada o angustiada. En el amenazante "Red Red Red", compara el tratar de llegar al corazón oculto de un amante secreto con explotar una mina para conseguir diamantes. A lo largo del disco, las encendidas e incendiarias canciones de Apple ahora equilibran su precoz profundidad con una honestidad brutal. Contra todo pronóstico, el título de Extraordinary Machine se sostiene como testimonio de la capacidad de resiliencia y flexibilidad de su autora. Apple no se vio perjudicada, como algunos de sus fans temían; en cambio, convirtió la interferencia de su sello en un motivo de inspiración.





