Falleció un chico de película
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ALICANTE (EFE).- Pablo Calvo (popularmente conocido como Pablito), el niño que en 1954 protagonizó "Marcelino, pan y vino", murió anteayer a los 51 años en esta ciudad debido a un derrame cerebral, según informó su familia.
Calvo -considerado en su época un niño prodigio- fue seleccionado por el director Ladislao Vajda entre cientos de postulantes para interpretar al pequeño y gracioso huérfano que es recogido por unos frailes y sufre en carne propia los milagros que se producen en el convento.
Más allá de la súbita fama que le provocó aquel film que contó con la narración de Fernando Rey, Calvo sólo filmó otras cinco películas para retirarse definitivamente del ambiente del cine a los 16 años.
En septiembre último, de visita en Milán para participar en un programa de televisión que recordaba a antiguas estrellas de la pantalla grande, se definió como "un católico normal que no siente nostalgia por el cine".
Recuerdos de infancia
"Cuando rodé la película -recordó en un reportaje concedido a la revista Avvenire- tenía seis años, mi madre me había leído un anuncio en el que buscaban niños para un film y tras la selección me eligieron a mí. Lo más divertido era jugar con los actores y los técnicos en los descansos, ya que no era consciente de lo que estaba ocurriendo porque en la percepción de un niño todo estaba dividido en pedazos."
Posteriormente, Pablito rodó otros films con Vadja y con Luigi Comencini, pero nunca volvió a conseguir la trascendencia que logró con "Marcelino, pan y vino".
Calvo residía desde 1986 en la localidad turística de Torrevieja (Alicante) junto con su mujer y su hijo de 21 años, y dirigía un importante negocio inmobiliario en la costa española. El cine, para él, sólo era un grato y lejano recuerdo.






