¿Feliz en su día? El teatro festeja entre reformas, deseos y reclamos
El Día Mundial del Teatro se recordó en la puerta del Teatro San Martín, cerrado por reformas y en un festejo con entrada gratuita y varias piezas breves que tendrá lugar mañana en el Teatro Cervantes, tapado por los andamios y aún sin conducción
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El domingo se celebró el Día Mundial del Teatro. Se eligió el 27 de marzo porque en esta fecha de 1962 tuvo lugar la apertura de temporada e inauguración del Teatro de las Naciones de París. Desde entonces, el Instituto Internacional del Teatro (ITI) propone a distintas personalidades de la actividad a que escriban un texto. Ya lo hicieron Jean Cocteau, Arthur Miller, Laurence Oliver, Jean Louis Barrault, Peter Brook y Jorge Lavelli, entre otros. Este año le tocó al director ruso Anatoli Vassiliev. Dijo: "Necesitamos cada tipo de teatro [...] Lo que sin duda no necesitamos es un teatro de terror cotidiano ya sea individual o colectivo, lo que no necesitamos es el teatro de cadáveres y sangre en las calles y plazas, en las capitales o en las provincias, un teatro falso de los enfrentamientos entre religiones o grupos étnicos".
Sus palabras se leyeron en diversos escenarios del mundo bajo formatos diversos: entregas de premios, festivales, denuncias de precarización laboral, desfiles, teatro en espacios abiertos, reclamos. En Madrid, por ejemplo, el festejo se pasó para el viernes cuanto tenga lugar una nueva edición de La Noche de los Teatros. Claro que el domingo, como si se tratar de una triste ironía, cerró sus puertas la sala Biribó, una de las más activas del circuito alternativo madrileño. Así de complejo es el panorama.

En Buenos Aires, un grupo de actores y gente de la cultura convocó, el mismo Día Mundial del Teaetro, a poner una vela en la puerta del Teatro San Martín en medio de las Pascuas, la marcha por los 40 años del golpe militar, los que aprovecharon para irse a la costa y las 140 funciones que se realizaron en la ciudad ese mismo domingo. En estos tiempos, el emblemático Teatro San Martín luce extraño y perturbador: está cerrado, y lo estará durante todo el año por trabajos de infraestructura.
El Alvear, la segunda sala en importancia que depende del gobierno porteño, también está cerrado (como lo estuvo todo el año pasado y lo estará este año también por obras de infraestructura que recién se iniciarán la próxima temporada).
El acto en la fachada del San Martín fue una manera de velar por la sala, de demostrar el estado de alerta, de fijar postura. En el mismo lugar, a fin del año pasado hubo otra acción. Aquella vez, la gente podía pegar un Post It en las puertas de la sala expresando sus deseos para el San Martín. Hubo de todo: desde "que anden los baños" hasta el pedido por una mayor apertura estética en la programación. En perspectiva y tomando aquellos papelitos engomados de colores como una pieza en sí misma, la demanda (o el deseo generalizado) era la de tener un Teatro San Martín vivo, pujante, que recuperara su propia historia.
Como es costumbre en cada Día Mundial del Teatro, el Teatro Nacional Cervantes se sumará al festejo. Será mañana, a las 19, con entrada libre. Luisa Kuliok y Omar Calicchio serán los conductores. Se leerá el texto de Vassiliev y el escrito por la cordobesa Cheté Cavagliatto. Habrá escenas de diversas obras, se escucharán textos de Shakespeare, de Marco Antonio de la Parra, de Alfred Jarry, de Cervantes. También habrá un video con palabras de Alfredo Alcón. El ministerio de Cultura de la Nación, de quien depende la sala, subió a su página el anuncio del acto. Para su imagen apeló a la típica fachada del Cervantes. Claro que esa fotos tiene, por lo menos, 9 años de antigüedad. Desde entonces, los andamios tapan el frente del histórico edificio que da sobre la avenida Córdoba. Mientras tanto, el Cervantes espera que las autoridades de Cultura designen a su nueva conducción (cosa que habían anticipado iba a ocurrir a mediados del mes último).
Sea como sea, el teatro siempre se las ingenia para ocupar espacios, poner el cuerpo. Y lo hace de todas las formas a su alcance: en el escenario o ocupando otros escenarios. "Necesitamos al teatro que permanece siempre diferente, necesitamos teatro de muchos tipos diferentes", dice Anatoli Vassiliev en el texto que se volverá a escuchar mañana.






