Feliz pareja de humor y acción
"Una pareja explosiva" ("Rush Hour", Estados Unidos/1998). Presentada por New Line Cinema. Música: Lalo Schifrin. Fotografía: Adam Greenberg. Intérpretes: Jackie Chan, Chris Tucker, Tom Wilkinson, Elizabeth Peña, Tzi Ma y Julia Hsu. Guión: Jim Kouf y Ross LaManna. Dirección: Brett Ratner. Duración: 97 minutos. Para mayores de 13 años. Nuestra opinión: muy buena.
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En Hollywood se las conoce como buddy movies (películas de compinches) y suelen ser tan simples como populares: desde "48 horas", con Eddie Murphy y Nick Nolte, hasta "Nada que perder", con Martin Lawrence y Tim Robbins, decenas de producciones han repetido una y otra vez en los últimos años el clásico esquema de dos protagonistas opuestos entre sí (en general, un negro exultante y divertido y un blanco serio y reflexivo) que arrancan odiándose y -producto de las circunstancias- terminan combatiendo codo a codo mientras alimentan una amistad a la larga indestructible.
"Una pareja explosiva" es una buddy movie en todo su esplendor, la aplicación de una fórmula conocida pero en dosis exactas, lo que asegura una química perfecta. En este caso, entre un típico comediante negro ampuloso (Chris Tucker) y la mayor estrella de acción asiática desde los tiempos de Bruce Lee (Jackie Chan).
Para los millones de fans que desde hace años siguen de cerca la carrera de esa mezcla de experto en artes marciales, bailarín y cómico a lo Buster Keaton que es Chan, esta primera incursión suya en una producción ciento por ciento hollywoodense (ya había filmado en los Estados Unidos "Rumble in the Bronx", pero con equipo técnico hongkonés) provocaba más de una suspicacia.
Pero lo cierto es que, por una vez, Hollywood no se ha fagocitado a una estrella foránea sino que ha logrado combinar los diferentes registros (de actuación, de pronunciación, de entender la vida) amplificando los resultados artísticos.
La trama de "Una pareja explosiva" es -como en todos los exponentes de este subgénero- bastante elemental: unos mafiosos de Hong Kong secuestran a la hija del cónsul chino en Los Angeles y éste le exige al FBI que convoque al detective Lee (Chan), un viejo amigo de la familia y experto en combatir a ese grupo delictivo, para que ayude a rescatarla.
Pero ni el FBI ni la policía de Los Angeles quieren a un extranjero metiendo las narices en el caso y eligen a James Carter (Tucker), un patético agente, fanfarrón y machista pero finalmente querible, para que lo entretenga con los atractivos turísticos californianos; es decir, que lo mantenga lo más alejado posible del conflicto.
Como debe ser tratándose de una buddy-movie , nada sale como estaba previsto por las autoridades y la improbable pareja termina liderando la lucha contra el crimen organizado.
Mezcla explosiva
Tucker aporta el estilo de los comediantes negros de extracción televisiva: un ritmo alocado, toneladas de chistes, una postura presumida y arrogante y toda la imaginería del estereotipo con que Hollywood ha caracterizado a las estrellas de origen afroamericano (autos descapotables, ropa llamativa y mucho baile, mucho grito y mucha música rap). Chan, por su parte, se divierte interpretando al típico extranjero que parece despistado, pero entiende y maneja absolutamente todo lo que pasa. Aunque más contenido que en sus anteriores trabajos, cautiva con sus dotes de humorista y karateca.
Como en toda película de Chan (incluso las más flojas), hay en "Una pareja explosiva" un par de secuencias de acción que justifican por sí solas el desembolso de los siete pesos de la entrada: en la más espectacular, el detective Lee debe ingeniárselas para combatir a puño y patada limpia contra varios musculosos contrincantes y, a la vez, cuidar que durante los violentos enfrentamientos no se rompan unos antiquísimos y valiosos jarrones chinos que se exponen en una muestra pública.
Por sus asombrosas secuencias de acción (verdaderas coreografías de ballet), por el despliegue y la generosidad de sus hacedores y por las ya tradicionales out-takes (tomas que salieron mal y se presentan durante los títulos finales), "Una pareja explosiva" hace honor a su título. ¿Es previsible? Sí. ¿Limitada? También. Pero a pesar de (o gracias a) eso es una gran película.




