
Guitarra y charango para repensar la música de raíz
Raúl Malosetti y Rolando Goldman festejan mañana en el teatro del Viejo Mercado sus dos décadas como dúo
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Hace 20 años se cruzaron en los ciclos de conciertos del Teatro San Martín. Fue ahí donde el charanguista Rolando Goldman le propuso al guitarrista Raúl Malosetti intentar encontrarse en la música. Eso se transformó en un proyecto que no ha tenido prisa ni pausa. Aunque no es la actividad principal de cada uno, mañana festejarán, en el Teatro del Viejo Mercado, las dos décadas como dúo dedicado a la música de raíz folklórica, esa de tan buena hechura que quedó plasmada en sus tres producciones discográficas.
"Además de acercarse al folklore, Raúl fue volcando muchas obras que compuso especialmente pensando en este formato -dice Goldman. Por otro lado, yo aprendí a mandarme más hacia la improvisación, con la ayuda de él, que venía del jazz. Creo que ésas fueron las dos claves de estos veinte años."
"También está el hecho de una amistad de hermanos en todo este tiempo. Porque eso no es el negocio de una empresa", completa Malosetti. Incluso han sabido acomodar los tiempos a las necesidades personales y las del dúo. Cuando Goldman estaba por publicar un nuevo disco surgió la posibilidad de lanzar el primer CD del dúo, que fue lo que finalmente se publicó primero. La anécdota que dejó aquella edición fue que los responsables (un hombre y una mujer) del sello que inicialmente lo iba a editar tenían miedo de que el dúo no prosperara. Al poco tiempo la mujer y el hombre se separaron y con esa decisión terminó la sociedad editora. Pero el dúo sigue hasta hoy; su primer disco, Vamos de vuelta, lo publicó B&M, lo mismo que los dos siguientes: 10 y 6 y Dúo Malosetti Goldman. Los muchachos también compartieron proyectos de cine, porque a la película dirigida por Goldman Simón, hijo del pueblo le puso música Malosetti.
El concierto que harán para celebrar este aniversario con invitados Laura Albarracín, José Balé, Nuria Martínez, Julián Goldman y Laura Beltramini, entre otros lo llamaron Febril la Mirada, más que nada como un guiño tanguero que sirve para decir que "20 años no es nada", aunque no haya más referencia que estas dos frases del tango "Volver". No hay en la historia del dúo ningún indicio de lo que confiesan Gardel y Lepera en el tango: "Miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida / Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos encadenan mi soñar". Sí hay una reflexión posible sobre lo que pasó en las dos últimas décadas en el entorno de estos músicos.
"Hay dos planos para analizar -dice Goldman. Desde lo estético, muchas veces la música va acompañando procesos sociales. Empezamos en la época de la reelección de un modelo de país con el cual no acordábamos. Un país con un grado de frivolidad muy alto desde lo público. Y una respuesta, quizá para nosotros mismos, fue hacer esta música con seriedad, compromiso y alejados de esa frivolidad. Las distintas crisis repercuten en lo que uno hace. Hay hechos puntuales que pueden marcar los cambios. En general, desde la música llamada de raíz folklórica se instalaron espacios institucionales donde una enorme cantidad de jóvenes se volcó a estudiar esta música. Se rompe la barrera entre lo popular y lo académico. En lo personal, lo veo en el hecho de que exista una cátedra de charango en un conservatorio, o que yo, en el 91, haya podido hacer el primer Concierto para Charango y Orquesta, que compuso Augusto Rattembach (casualmente el director del Conservatorio Manuel de Falla). En ese momento podía parecer algo pintoresco, pero con el tiempo el charango fue ganando su espacio. Hoy no sorprende que pueda ser instrumento solista de una orquesta. Lo mismo pasó con el método de charango que escribí a fines de los noventa y va por la sexta edición".
El cambio se ve en distintos ámbitos relacionados con la música. Los dos son docentes y con experiencias diferentes. Raúl lleva adelante el taller de guitarra de la unidad penitenciaria 31 de mujeres desde hace 11 años. "Me interesa especialmente este trabajo por los fines que alcanza la música en un contexto de encierro, en este caso una cárcel de mujeres. Te das cuenta de que la música es un espacio de libertad. Lo que uno encuentra son mujeres que se sorprenden porque tienen condiciones para la música. Quizá no tuvieron acceso a un instrumento hasta ese momento. Pero ves muy buenos resultados en condiciones adversas, ya que sólo pueden tocar durante el taller. Incluso hay mujeres que cuando salieron siguieron estudiando guitarra. Como nos pasa a todos los músicos, ya sea haciendo lo tuyo o estudiando, cuando estás tocando te predispone mejor para enfrentar el día."
¿Hubo algo que los sorprendió haciendo música juntos?
Goldman: A mí me sorprende que fueran 20 años con muy pocos recursos; una guitarra y un charango, solamente.
Malosetti: Creo que hemos llegado a un sonido propio. No hubo demasiado cálculo. Se fue dando.
Dúo Malosetti Goldman
20 años
Teatro del Viejo Mercado, Lavalle 3177
Mañana, a las 21.






