
Historias breves de la nueva generación
Nuestra opinión: Muy Buena. "Historias breves 2". Cortometrajes producidos por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales e integrados por "Alma Zen", de Gianfranco Quattrini; "Trece segundos", de Maximiliano César González. En el Complejo Tita Merello.
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Los jóvenes y noveles directores cinematográficos hallaron, hace tres años, un campo muy propicio para demostrar sus talentos y su fervor en "Historias breves", un conjunto de cortometrajes producidos por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales que entusiasmó al público, casi nada habituado a presenciar en la pantalla este tipo de producciones.
Ahora, nuevamente, y esta vez dividida en dos partes, otro grupo de entusiastas cineastas vuelve a poner en evidencia, a través de dieciséis cortos, que sus historias breves representan un examen ineludible para observar que, tanto temática como técnicamente, la cinematografía argentina posee un potencial humano que resume su promisorio futuro.
No es fácil, en una somera crítica, apuntar todos y cada uno de los valores de estos trabajos. Sin embargo, algunos de ellos sobresalen por su imaginación y su excelente tratamiento.
Así, "Alma Zen", de Gianfranco Quattrini, habla de una realidad que no tarda en confundirse en fantasía; "Abrigo", de Diego Panich, se adentra en sentimientos simulados de indiferencia, y "Ratas!", de Dieguillo Fernández y Diego M. Sabanés, transita por una inteligente metáfora que apunta a la reflexión.
"Tanto te gusta ese hombre", de Vicky Bingiola y Liliana Romero, se apoya en el dibujo con lápiz y pastel para recrear ingeniosamente "La casa de Bernarda Alba", de García Lorca; "Aluap", de Tatiana Mereñuk y Hernán Belón, habla con ternura acerca de una época de terror en la Argentina, y "Walk-Little-Man", de Diego Medina Creimer y Nicolás Theodossiou, recorre el angustioso camino de un niño de la calle con inalcanzables ilusiones.
La lista de estos cortometrajes apunta, en su casi totalidad, a reflejar nuestra realidad cotidiana, nuestros sueños y nuestros fracasos. "Líneas de teléfono", de Marcelo Emilio Brigante, por ejemplo, es una clara demostración de la atenta mirada de su realizador puesta al servicio de una extraña relación que se vincula con un ayer angustioso y con un presente pleno de interrogantes.
En tanto, "Fuera de servicio", de Javier Argüello, apunta también al tono metafórico imbuido de cierta ironía.
Camino promisorio
Alberto Ponce, como director y guionista, elaboró con "Vete de mí (una de pasiones)" un excelente producto que escapa a la temática de sus jóvenes colegas. Concebido como un docuficción, este cortometraje toma como punto de referencia al bolero "Vete de mí", compuesto por los hermanos Virgilio y Homero Expósito y que lanzó al éxito el cantante cubano Bola de Nieve y construye, entre imágenes oníricas, de archivo y representaciones, un cálido film que se entronca con el sentimiento y la nostalgia.
Los demás títulos de estas dos partes de "Historias breves" recorren todo lo que de feliz, dramático y sensible posee el alma del hombre en su trayectoria cotidiana.
El saldo de estos cortometrajes señala que existe una nueva generación de cineastas. Una generación que, mucho más allá de su pasión por el cine, posee la convicción de que las imágenes son, para ellos, la ruta para narrar lo que acontece en un mundo donde se unen el caos y los sueños.






