Un tema del multi-instrumentalista y productor neoyorkino Rostam Batmanglij, de Vampire Weekend
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Podés intentarlo una y otra vez: no te va a salir. Nunca. Cerrar los párpados, estrujar la mandíbula, crispar todos los músculos del cuerpo; ubicar el objetivo mental y hacer fuerza. Mucha fuerza. Abrir los ojos y esperar encontrar el paisaje anhelado, haberte materializado en otro lugar, con otra gente. Pero no, las leyes de la física no se burlan tan fácilmente. El teletransporte no es una opción factible.
Hay otras maneras menos frustrantes, sin embargo, de estar donde no se está pero se quiere estar con ganas. La China, un pueblito en Córdoba, Njamena, una alcantarilla cualquiera (porque una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo), Austin, Texas. Quizás, librarse de los prejuicios que nos enfrentan a la otredad y aprender a percibir a través de la percepción de ese otro. Y ya.
El multi-instrumentalista y productor neoyorkino Rostam Batmanglij (miembro de Vampire Weekend y líder de Discovery) entregó un tema que, de alguna manera, cumple con esta función: traslada hacia un punto, ignoto y remoto, ubicado en algún lugar de Asia. En ese worldbeat subyace la prolongación del llamado "Upper West Side Soweto" de la banda liderada por Ezra Koenig (hay cierta mímesis en sus voces, también) pero la combinación de cuerdas (la cítara, el violín y el chelo) con la percusión hipnotizante permite ese efecto transportador. Probá.





