
Música para inspirarse
Matador es uno de los sellos indie más relevantes del panorama discográfico norteamericano y mundial. Porque lo que edita primero en el mercado interno luego se irradia al resto de Occidente bajo ese manto de producto cuidado que tienen las etiquetas de autor. Como Blue Note en el caso del jazz o Third Man, el sello de Jack White que prioriza rescatar blues, folk y country clásicos, Matador ha hecho de sus lanzamientos una línea de tiempo del último cuarto de siglo con paradas visibles en el grunge, el indie-rock y el low-fi de los 90 y, más recientemente, en el dream-pop y el barroquismo de la nueva escena canadiense, además del retro rock neoyorquino. Precisamente de estos últimos dos movimientos llegan las novedades: Brill Bruisers, de The New Pornographers, y El pintor, de Interpol.
Los nuevos pornógrafos de Vancouver están de vuelta con su primer álbum en cuatro años. Tras un período crítico, en el que la banda quedó frizada y la mayoría de sus integrantes se dedicaron a otros proyectos (por caso, su vocalista A.C. Newman sacó un disco solista y el guitarrista Dan Bejar editó material con Destroyer), el septeto volvió a la escena de la mejor manera, con un gran disco de ese pop de ensueño que es su marca registrada.
El retorno sorprende a los de Vancouver con otros canadienses en la cresta de la ola, los más existencialistas Arcade Fire. Para "disputarles" el trono traen 13 canciones brillantes, esperanzadoras en su mayoría y cínicas en ocasiones. Sus letras retratan personajes urbanos, hermosos perdedores, campeones del vino tinto ("Champions Of The Red Wine") y matones de poca monta.
El pintor también es hijo de una crisis. El bajista Carlos Dengler dejó Interpol a fines de 2010, y la banda neoyorquina entró en un período de transición del que finalmente emergió como trío y con el mejor álbum de su trayectoria.
Luego de haber fundado su sonido en el post-punk, Paul Banks (voces, guitarras y, en este álbum, también bajos), Daniel Kessler (segundas voces y guitarras) y Sam Fogarino (batería) finalmente se sintieron libres de experimentar a su antojo. Primero lo hicieron con el nombre, un anagrama, un juego en el que intercambiaron las letras de Interpol y llegaron al castellano El pintor, idioma que muy bien conoce Banks. Luego lo hicieron con las guitarras: riffs intensos, profundos, que merodean la base (bajo y batería) solvente e intensa.
"En mi deseo soy un hombre frustrado", canta Banks en "My Desire", luego de reconocer en la inicial "All The Rage Back Home" que sigue cayendo, al menos "la mitad del tiempo"
. Esa angustia existencial que a estas alturas (5° disco de estudio) es marca registrada encuentra aquí pasajes inéditos para el ahora trío: momentos bailables, teclados festivos y hasta pequeños himnos inspirados en U2 para gritar a los cuatro vientos. ¿Quieren una prueba? "La ciudad nos necesita a nosotros y a toda nuestra rabia."
The New Pornographers
Brill Bruisers: Brill Bruisers, Champions Of Red Wine, Fantasy Fools, War On The East Coast y otros. (matador-ultrapop)
Interpol
El pintor: All The Rage Back Home, My Desire, Anywhere, Same Town, New Story, My Blue Supreme y otros. (matador-ultrapop)






