
Italianos bajo bandera
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Entre la ficción de unos cuarteles de invierno del set de filmación de "Bajo Bandera" (película dirigida por Juan José Jusid en co-producción con Italia) y matando mosquitos en el aire denso y caluroso de Buenos Aires, se mueven tres personajes con un código en común. Si bien el protagonista de esta película es Miguel Angel Solá, los personajes de los italianos Omero Antonutti, Daniele Liotti y Alessandra Acciai tienen una presencia vital dentro de la trama.
Esta es la primera vez que trabajan juntos lejos de Italia. Vivieron experiencias, oportunidades y tiempos distintos del cine italiano. Aunque los tres actores, de algún modo, "escapamos del cine comercial que se hace ahora allá. Todo comedia y comedia, como si no hubiera dramas para contar", asegura tajante y sonante la voz más autorizada, el actor Omero Antonutti (62), que afortunadamente los argentinos pudimos conocer por "Padre Padrone" (Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1977), una de las cuatro películas que protagonizó para los hermanos Paolo y Vittorio Taviani, además de haber trabajado bajo la dirección de Roberto Rosellini, Víctor Erice, Giorgio Bontempi, Ermanno Olmi, Carlos Saura y Gerard Corbiau, entre otros.
A su lado lo miran atentos los ojos verdes del joven italiano que conoció otro tipo de éxito. Daniele Liotti, un romano de 26 años que en Italia es una especie de Leo Sbaraglia aquí. En dos años protagonizó cuatro películas, lo tironean proyectos de todos lados, y ya consiguió la aprobación -física y actoral- de gran cantidad de fans.
A la entrevista con La Nación se suma Alessandra Acciai, una treintañera de la región de Toscana, que arrastra algo de los personajes que interpretó para el cine: "Mujeres de caracter fuerte, algo agresivas, sentidas cuando quieren y muy dramáticas", explica en italiano.
Basada en el libro de Guillermo Saccomanno, "Bajo Bandera", relata la investigación del Mayor Molina (Miguel Angel Solá) durante el servicio militar obligatorio de un grupo de muchachos en un regimiento de montaña, al sur. La historia transcurre en 1969 entre el ruido del Cordobazo y la melodía de "La Balsa", pero tiene notables puntos de contactos con el Caso Carrasco de Neuquén.
En esta historia, los personajes que interpretan los italianos saben algo desde el ángulo que les tocó vivir. Antonutti es un cura, Liotti es el compañero del soldado muerto, y Acciai es la esposa de un capitán que corta la rutina y la soledad al enamorarse del soldado.
Mientras los actores más jóvenes se apartan para interpretar una escena y ya se sienten los gritos de Victoria (Acciai) en acción, Antonutti observa esa realidad y prefiere bromear con otras ficciones: "A mí me han encasillado siempre con los padres. Ahora soy padre espiritual pero ya hice hasta a Noé. De ese eterno padre que hay en mí sólo me falta pasar al Padre Eterno, así acabo con estos papeles".
Es que ese personaje autoritario del "padre-patrón", que saca a su hijo de la escuela, lo obliga a ayudarlo con el duro trabajo pastoril -tradición mediante- y lo aleja en el silencio de otras posibilidades de comunicación, selló su temple como actor.
"Aunque después de esa película no me llamaron por un año pensando que era un pastor auténtico de la región de Cerdeña doblado en el cine. Por un lado estaba orgulloso, pero también me daba bronca porque ignoraban que yo venía del teatro", explica Omero en perfecto castellano. Y agrega que su origen es también campesino -"de Friuli, al norte"- y que comenzó a experimentar en el teatro, justamente para pulir su italiano, "hasta dejar un trabajo seguro en un astillero y empezar esta vida de locos".
-¿Cómo es estar dirigido por dos Taviani al mismo tiempo?
-Siempre parecen uno. Yo creo que ninguna pareja funciona como ellos en el trabajo, en el amor o en la amistad. Uno hace una secuencia y el otro hace la siguiente. Cuando yo tenía un problema por alguna frase que quería cambiar ellos paraban un momentito detrás de cámara, hablaban, y luego me decían: "No, Omero". Y no por autoritarios, es que tienen todo muy estudiado y te explican el por qué de cada decisión. Se comunican de una manera tan maravillosa. Si hablas con uno, el otro, inmediatamente, ya está al tanto. No se pelean. Ni ninguno tiene más poder que el otro. Tienen otro hermano cineasta con el que no se llevan bien.
Omero Antonutti también se destacó en "La noche de San Lorenzo", tal vez la mejor película de los Taviani, que trata la caída del fascismo en Italia. Y recuerda cuando su personaje, Galvano, dice "voy a buscar a los americanos" y finalmente encuentra una caja de cigarrillos, lo huele, lo prende sin saber, "y fuma ese sabor de América, de libertad", dice con los mismos ojos vidriosos. Al tiempo comenta unas anécdotas de Saura en "El dorado", y llega a una de sus últimas películas, "Farinelli", de Gerard Corbiau, en el papel del maestro Pórpora. Y asegura que le hubiera encantado "interpretar a Haendel en esa película. Tan increíblemente fantástico, lleno de odio, brutalidad y envidia. El personaje de Pórpora, que intuye la voz de ese chico, después se pierde en la película".
Bajo bandera italiana
El joven actor Liotti, en realidad, pensaba que su futuro estaba en jugar al fútbol. Pero una fractura en su rodilla hizo que dejara de jugar en la Roma, a los 18. "Estuve muy deprimido, sin saber qué hacer. Hasta que decidí estudiar teatro. Y como mis padres -que ya tienen dos hijos cantantes- veían en mí la única posibilidad de tener un hijo tranquilo y normal, no quisieron pagarme la escuela de teatro. Así empecé a hacer publicidad para poder pagarla con mi trabajo". Al terminar sus estudios y al segundo casting, hizo su primera película, "Bidoni".
-¿Te considerás un afortunado?
-Totalmente. Pero a la vez siento que me tengo que demostrar a mí mismo todo el tiempo que puedo hacer este trabajo. Al llegar aquí tenía miedo por el idioma y la expectativa creada alrededor mío. Pero Solá se dio cuenta y me ayudó mucho.
-Dicen que sos extremadamente responsable....
-Sí. Decidí venir un mes antes para estudiar castellano. Y estoy todo el tiempo dedicado al personaje de Repetto, que es totalmente distinto a mi. Trabajo mucho y apenas conozco Buenos Aires. No puedo divertirme ni descansar. Así me enseñaron en la escuela de Italia. No sé si se verá después en la pantalla, pero yo trato de dar lo mejor de mi.
Alessandra Assai se cambia la ropa y asiente con la cabeza. No habla español, pero lo intenta: "Yo estoy muy contenta de trabajar aquí. Por la mentalidad y la industria del cine italiano es muy difícil trabajar. Yo he rechazado muchas ofertas televisivas, o para hacer comedias en el cine porque querían lanzarme como un producto comercial. Y no quiero eso para mi", cuenta quien ya trabajó con Antonutti en "La terza luna", un film dirigido en 1996 por Matteo Bellinelli, su novio.
Miguel Angel Solá y gran parte del elenco viajan hoy hacia El Bolsón para terminar el rodaje bajo bandera argentina.
Los italianos quieren quedarse pero el pasaje tiene fecha de retorno. Alessandra no tiene trabajo seguro. A Daniele Liotti lo espera en su país el rodaje de una comedia italiana. Omero Antonutti, por su parte, cuenta que al volver a Italia comienza una nueva película de los hermanos Taviani, algo así como "Kaos II".





