
January Jones, esa rubia debilidad
Luego de varios roles secundarios en cine, tiene su oportunidad de brillar en Mad Men, donde interpreta a una heroína digna de Hitchcock; conocela
1 minuto de lectura'


Hay dos January Jones. Por un lado, la chica sexy pero inocente que ratonea. Esto lo vimos en películas como Locos de ira (donde despertaba las fantasías lésbicas) y Realmente amor (donde era parte de un quinteto de amor libre). Por el otro, la mujer contenida, fría, delicada pero fuerte, sumisa pero apasionada. En dos palabras: Betty Draper. Tiene sentido, a fin de cuentas, que todo pase por la dualidad, por ese desdoblamiento, digno de un doppelgänger hitchcockiano visto en Vértigo. Porque si Jones hubiese estado en su apogeo algunas décadas atrás, el gran Alfred no se hubiese resistido ni a su cabello rubio ni a su ferocidad.
<b> La mujer que sabía demasiado </b>
Hace unos días se estrenó la cuarta temporada de Mad Men, la serie de Matthew Weiner de la que todos hablan y con motivos solventes. Es, casi de manera incuestionable, uno de los mejores exponentes televisivos de los últimos años. Mad Men fue también el puntapié para el lucimiento y/o exploración de una nueva faceta de actores como Jon Hamm (Don Draper, el hombre que se merece un párrafo aparte), Vincent Kartheiser (ese chico maravilla de Crime and Punishment in Suburbia) y John Slattery (un verdadero supporting actor); y de actrices como Christina Hendricks (sobre quien ya nos hemos explayado) y Elisabeth Moss (la revelación de la serie). January Jones no fue la excepción. Pasó de cumplir roles modelo en las películas mencionadas y en otras como la secuela de Dirty Dancing (sí, me animo a confesarlo: no creo que esté tan mal) a ser una nominada al Emmy y una chica Hitchcock de los tiempos modernos.
Así como compararon a Hendricks con Marilyn, también resulta inevitable trazar paralelismos entre Jones y cualquier heroína del director de Extraños en un tren; incluso el parecido con Grace Kelly también se volvió ineludible. Pero más allá de ciertos rasgos físicos que la unen a todas ellas (cabello rubio, fragilidad, ese aire a muñeca de porcelana intocable), la clave está en el desdoblamiento. No hay forma unívoca de describir a Betty Draper porque Betty es un misterio, incluso para ella misma. "Está totalmente loca", dice Jones de su personaje. "No es una buena madre, estuvo frustrada e implosiva por mucho tiempo". Por eso, ver a Betty en las dos primeras temporadas, a esa nena caprichosa/mujer infeliz en su matrimonio, es como ver a una bomba a punto de explotar, algo que efectivamente sucede.
Lo interesante de Betty - y de la actuación de Jones - es que esas irrupciones de la razón (o de la no-razón, en todo caso) se dan primero de manera paulatina, con cachetazos a vecinas y la memorable secuencia de la escopeta, el cigarrillo y las palomas; y después con drásticos giros vivenciales (el abandono a su marido, por poner el ejemplo más evidente). "No se metan con Betty" parecía ser el lema no explicitado que sobrevolaba la serie. Nunca se sabe de qué es capaz y ahí radica el encanto de su dualidad.
<b> Revolutionary Jones </b>

Kate Winslet hizo lo mismo en Solo un sueño, la película dirigida por su ex marido Sam Mendes. Esto es: ponerle el cuerpo a una mujer encapsulada en la telaraña suburbana. Jones hizo lo propio en Mad Men, habiendo debutado como modelo y sin escuela de actuación que la proteja, como ella ahora quiere hacer con su personaje: "Me siento muy protectora de Betty, porque es solo una persona intentando que su vida mejore. Por eso es hipócrita que la juzguen solo a ella cuando se equivoca ya que, a fin de cuentas, el que siempre comete errores es Don", dijo la actriz.
"Quiero dejarte acá mismo. Alejate de mí, no te me acerques nunca más. No vamos a estar juntos. Anoche fue anoche y no va a pasar nada más entre nosotros. Así que...por favor...adiós, buena suerte, no me hables, solo andate". Eso le pide con determinación Eve Kendall (Eva Marie Saint) a Roger Thornhill (Cary Grant) en la imprescindible Intriga Internacional de Hitchcock. Esas mismas palabras podrían haber salido de la boca de Betty, con un perplejo Don como receptor. Con sutileza para los gestos y una forma peculiar de acentuar lo que vale la pena, Jones le debe su mejor actuación a la serie de Weiner.
"Cuando empecé en Hollywood tenía un novio que no creía en mí, que pensaba que no tenía talento. De algún modo, le agradezco". Ese novio es Ashton Kutcher. Le recomendamos que vea un par de capítulos de Mad Men y revea sus palabras. Todavía está a tiempo.
<b> Conocé otros talentos en lanacion.com: </b><a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1286541" TERCERA="" data-nodeType="link">Christina Hendricks</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1282461" TERCERA="" data-nodeType="link">Andrew Garfield, el nuevo Hombre Araña</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1223355" TERCERA="" data-nodeType="link">Lea Michele</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1212072" TERCERA="" data-nodeType="link">Taylor Swift</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1216868" TERCERA="" data-nodeType="link">Zoe Saldana</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1219516" TERCERA="" data-nodeType="link">Leona Lewis</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1226581" TERCERA="" data-nodeType="link">Kristen Stewart</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1231641" TERCERA="" data-nodeType="link">Maggie Gyllenhaal</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1238943" TERCERA="" data-nodeType="link">Mia Wasikowska</a> I <a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1254511" TERCERA="" data-nodeType="link">Justin Bieber</a> I




