
Julián Weich mandó al frente a su hijo hippie y le lanzó una picante pregunta sin filtro: “¿De qué vivís?”
Jerónimo, radicado en las sierras de Córdoba, visitó el programa de su papá en elnueve, donde habló de su vida de bioconstrucción y ecología, y el conductor reaccionó con humor ante su estilo de vida
3 minutos de lectura'

Pese a que elige resguardar ciertos aspectos de su vida privada con hermetismo al mantener bajo siete llaves detalles de su cotidianeidad o de su intimidad familiar, Julián Weich no tuvo problemas en dejar al descubierto el perfil menos pensado de su círculo íntimo cuando Jerónimo, uno de sus hijos, visitó ¡Qué mañana!, ciclo que conduce en elnueve.

Lejos de los medios y radicado desde hace años en Los Hornillos, una tranquila zona en las sierras de Córdoba, el joven blanqueó su estilo de vida ante las cámaras. El conductor suele resumir con gracia esta filosofía en sus redes sociales, bautizándolo públicamente como “el hijo hippie, happy, sustentable”.
En el marco de su visita, padre e hijo pasaron por la peluquería: allí Jerónimo se cortó el pelo y estrenó un nuevo look que dio que hablar, ante lo cual Julián no dudó en chicanearlo frente a las cámaras: “No tenés nada de hippie, vos sos piola”.

Lejos de conformarse con la etiqueta ecológica urbana, el joven explicó que su labor va mucho más allá de cuidar los recursos: junto a su pareja, Ailuz Celeste, construyó por sus propios medios una propiedad de 56 metros cuadrados tras tres años de bioconstrucción, proceso en el que utilizó materiales nobles como barro, piedra, madera y paja para reducir al mínimo el impacto ambiental.
Sin embargo, el momento más insólito de la entrevista en el ciclo ¡Qué Mañana! llegó cuando el propio Julián, fiel a su estilo frontal y con humor, decidió acorralarlo en pleno aire. “¿De qué vivís? Porque yo no te paso un mango”, lanzó sin filtro. Entre risas, Jerónimo detalló que su día a día está enfocado en la restauración de ecosistemas, la jardinería regenerativa y su labor como brigadista forestal.
En ese sentido, explicó que una de las labores como brigadista es actuar sobre especies exóticas. “Especies que están fuera de su ecosistema, que han sido traídas por el humano... “Nosotros vamos, intervenimos, podamos y colaboramos en lo que podemos”, cerró.

Aunque muchos le adjudican esa etiqueta por su estética y lejanía con las grandes ciudades, él prefiere ir mucho más allá de la tendencia ecológica tradicional. El joven rechaza el término sustentabilidad y prefiere el concepto de regeneración. “El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración, que es un paso más porque ya no alcanza con solamente ser sustentable. Necesitamos colaborar con la naturaleza para agilizar los procesos y eso es a lo que me dedico hoy en día”, expresó en una entrevista con LA NACION.

Fruto de aquel compromiso, levantó una imponente propiedad de dos plantas en Traslasierra: posee pisos de madera, aberturas de aluminio con doble vidrio para la regulación térmica y gruesos muros de 30 centímetros elaborados mediante la técnica de quincha para lograr un aislamiento óptimo. Además, según reveló en el canal de YouTube Living in Paz, dispusieron botellas de vidrio recicladas debajo del contrapiso con el objetivo de generar una cámara de aire que frene el ascenso del frío.

El hogar sustentable se completa con una estufa de alto rendimiento, un baño seco equipado con bidé, un sistema de energía solar montado sobre un techo vivo e ingeniosos detalles como accesos exclusivos para sus mascotas, Olivo y Buduchi.
1
2Secretos, religión y culpa: la novela de Claudia Piñeiro que se estrenó en Prime Video y que no te dejará levantar del sillón
3Antonela Roccuzzo mostró la intimidad de su paseo en yate: delfines, atardecer de ensueño y posiciones de yoga
4Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron: el look de la novia, los invitados y los detalles de la ceremonia
