
Keith Jarrett, hoy en el Gran Rex
Hará un repertorio de los años 50
1 minuto de lectura'
Después de un disco solista de carácter introspectivo, el pianista Keith Jarrett se zambulló sin aviso previo en el mundo del bebop y produjo un disco cinco estrellas: "Whisper not", que presentará hoy y mañana, a las 21.30, en el Gran Rex, junto con la infaltable compañía de Gary Peacock en contrabajo y Jack DeJohnette en batería.
La manera como aborda los 14 bops registrados en esa placa, y de los cuales algunos hará en su segunda visita a Buenos Aires, representa una de las expresiones de mayor calidad en el jazz contemporáneo.Incluso, se podría afirmar que esta música supera sus anteriores trabajos en trío, que ya es mucho decir. Jarrett se entrega por completo pero diferente del de antes, hay más paroxismo que freno, más calor que reflexión.
Vitalidad renovada
La etapa por la que atraviesa el pianista, nacido en Allentown, Estados Unidos, hace 55 años, la describe mejor que nada esta frase: "A mayores riesgos, mejores resultados", pues el trío no se permite avanzar sencillamente sobre unos cuantos standards muy bien logrados, sino que se apodera de ellos, los envuelve con su estilo, que transmite una renovada vitalidad, de increíble frescura, y los hace por segunda vez originales. ¿Quién imaginaba a Jarrett tocando temas como "Sandu", de Clifford Brown, o "Poinciana" tiempo atrás? Nadie, y, sin embargo, allí están maravillosamente interpretados.
El trío logra recrear la atmósfera de los años cincuenta, aquella manera de interpretar. Por ejemplo, Peacock se parece al gran Paul Chambers, en especial cuando hace cantar a su mueble fino, y DeJohnette juega a ser de a ratos Philly Jo Jones.
Jarrett teje y teje infinitas redes de sensaciones, intensas, sutiles, hipnóticas, pero con una capacidad de lirismo inagotable. Romántico a su manera, parece dejar atrás tanta historia con la música clásica y se vuelve hacia el jazz, caliente y espontáneo, como en su época con Charles Lloyd.
Subraya la importancia del lirismo y dice que es ahí donde comienza y acaba la música. "La música es melodía, y algunos intérpretes carecen de sentido melódico; todo se puede aprender, menos el lirismo."
Una expectativa única generó en el despierto mundo del jazz local. Jarrett trae junto con su trío una de las mejores historias jazzísticas para contárnosla, plena de melodía, modernidad e inspirada renovación. Promete dos noches de arte.
1- 2
Inés Estévez: su deseo de escapar del estereotipo y por qué siente que, aunque “no encaja” en este mundo, el trabajo la salva
3Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
4La noche de Mirtha: del brillante look de la Chiqui en la previa a su cumpleaños 99 a sus consejos para mantenerse espléndida


