
La Bella y la Bestia, no apta para niños
La película se estrenó el jueves con restricciones para menores de 13 años
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El lunes pasado la distribuidora CDI envió un comunicado de prensa sobre la calificación de la película La Bella y la Bestia. Y con calificación no se refería a la opinión o a las estrellitas que había recibido la película en una crítica, sino a las restricciones para ingresar de los menores de cierta edad, en este caso los de menos de 13 años.
El comunicado decía esto: "El Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) a través del ente calificador CAEC ha calificado el film como Solo apto mayores de 13 años (SAM 13). La distribuidora CDI Films ha apelado este dictamen basándose en los cánones internacionales de calificación para dicha película que han sido, en su gran mayoría, ATP-7 años en adelante (por ejemplo, Chile y México, en América latina). La nueva determinación nos será informada por la CAEC el jueves 9 de abril, al mediodía".
La propia distribuidora había realizado previamente una función privada para críticos, periodistas e invitados, y se podía ir con niños. La calificación de SAM 13 es semirrestrictiva. Es decir, no permite el ingreso de menores de esa edad salvo que vayan acompañados de "padre, madre o tutor que acredite el vínculo".
Cuando en alguna calificación se agrega "con reservas" o alguna otra aclaración por el estilo, no se modifica la calificación, ni se hace más severa ni se restringe el ingreso, es sólo una advertencia particular (por más que hace poco se interpretaba erróneamente ese detalle en unos carteles del cine Village Recoleta). ATP, claro, significa "apta para todo público", y hay países que tienen calificaciones intermedias que aquí no existen, como, por ejemplo, para mayores de 7 o de 10 años, aunque no en todos los casos son restrictivas por completo.
Sí es posible, aquí, agregar leyendas como "se recomienda para niños mayores de tal edad" a la calificación "apta para todo público", pero, de nuevo, es sólo una advertencia sin efectos restrictivos ni forma parte de la nomenclatura de la calificación. Así las cosas, no hay por el momento nada intermedio entre ATP y SAM 13, como sí hay en Chile, TE7+ ("todo espectador, inconveniente para menores de 7 años").
¿Quién califica? La CAEC, es decir, la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas, creada a principios del gobierno de Raúl Alfonsín, con la gestión de Manuel Antin en el Incaa (en ese momento INC). La CAEC reemplazó al Ente de Calificación Cinematográfica, organismo tristemente célebre que tenía la potestad de prohibir películas y plantear cortes.
La CAEC no tiene potestad para censurar ni para sugerir cortes pero sí, claro, para establecer la calificación. Más allá de la casi en desuso calificación de "SAM 18 de exhibición condicionada" (para cine pornográfico), la única restrictiva por completo es SAM 18: los menores de 18 años no pueden entrar, los acompañe quienes los acompañe.
Esa calificación es muy temida por algunas películas -ver recuadro- y durante el primer año de la CAEC era el salto inmediato hacia arriba desde la SAM 13. La intermedia entre SAM 13 y SAM 18 es la de SAM 16, que se creó a fines de 1984 debido a que era notoria la necesidad de tener algo intermedio, porque había demasiadas SAM 18. Quizás ahora sea el momento de pensar en una calificación estable intermedia entre ATP y SAM 13, más allá de leyendas agregadas o de recomendaciones específicas.
El caso de La Bella y la Bestia, versión live action franco-alemana estrenada el jueves, tal vez se convierta en un punto de referencia para futuras discusiones. La película fue calificada en primera instancia como SAM 13, y en cada nueva recalificación -se pueden pedir hasta dos más- obtuvo la misma calificación. Como ya se dijo, SAM 13 no es totalmente restrictiva, pero obviamente impide la entrada de chicos menores que pueden ir solos al cine, y genera la barrera psicológica de que no es una película "infantil".
Carlos Harwicz, director de la distribuidora CDI, dijo a LA NACION que "en algunos casos las calificaciones que se otorgan en la Argentina son un despropósito. En el caso de La Bella y La Bestia en varios países de América latina, como México o Chile, se estrenó bajo la figura de ATP con reservas, o ATP Segunda Infancia. En nuestro país aparentemente esa figura no se utiliza. Siendo la nuestra una pequeña distribuidora independiente, que esta película se calificara SAM 13 nos causó un daño de proporciones importantísimas. Creo que es necesario legislar sobre lo que va de ATP a 13 años y también hacer una actualización en función de las herramientas que hoy utilizan los menores mediante las nuevas tecnologías. No es lo mismo el criterio de un chico de 7 u 8 años en la actualidad que hace cinco o diez años".





