
La ciencia ficción absurda
"Invasión". Nuestra opinión: regular
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"Invasión" ("Starship Troopers"/1997), producción norteamericana en colores presentada por Buena Vista Columbia Tristar. Hablada en inglés. Guión: Ed Neumeier, basado en la novela de Robert Heinlein. Fotografía: Jost Vacano. Música: Basil Poledouris. Intérpretes: Casper van Dien, Denise Richards, Dina Meyer, Michael Ironside y otros. Dirección: Paul Verhoeven. Duración: 129 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 13 años.
Es muy difícil adivinar hasta dónde la imaginación de los productores norteamericanos elaborarán historias cada vez más violentas y espectaculares para atrapar a los espectadores.
Los efectos cargados con el único fin de deslumbrar los ojos, la pirotécnica aturdidora y los personajes que anteponen el salvajismo a la humanidad son las fórmulas que estos hacedores de éxitos anteponen a cualquier otra forma de recreación visual. "Invasión" es un claro ejemplo de cómo buscar la complicidad del público por el camino de la ciencia ficción más absurda.
Esta vez, como en muchas otras ocasiones, el mundo del futuro es el escenario de esta aventura que tiene como eje a un grupo de jóvenes soldados que deben enfrentarse al reto de una guerra intergaláctica contra una especie de extraños y aterradores insectos que amenazan eliminar a la raza humana.
El director Paul Verhoeven, el mismo de "RoboCop" y "El vengador del futuro", vuelve a mostrar su placer por involucrar al hombre en un constante sadismo que lo aparta de todo tipo de calidez y de mesura. En "Invasión" todo es atroz y hasta desagradable.
Desde el trazado de sus personajes -los civiles son aquellos antihéroes que no desean romper con sus tradiciones cotidianas, y los ciudadanos, quienes tienen la misión de integrar ejércitos que juegan con la muerte-, hasta esas escenografías plenas de climas terroríficos-, el relato no descansa en su permanente ambición por ejercer la furia desde el principio al fin.
Casi como al descuido, los protagonistas conocen el amor, la amistad y los demás sentimientos que enaltecen a la humanidad. Pero lo importante para los responsables de esta historia es la violencia dada en esas cruentas guerras donde personas e insectos, enemigos acérrimos, se despedazan entre atronadores ruidos de metralla.
Lo visual, irremplazable
Sin duda, el film es un válido entretenimiento para quienes deseen ver mucha sangre, infinitas mutilaciones y repugnantes criaturas que pretenden adueñarse de la Tierra.
Convertida en un espantoso campo de batalla, "Invasión" apunta, además de entronizar lo visual, a demostrar que nuestro futuro podría inscribirse en un horror de todos los días.
El ingenio de los libretistas, si puede llamarse ingenio a describir, por ejemplo, cómo los invasores destruyen totalmente a Buenos Aires, se repite hasta el cansancio en las permanentes formas de eliminar al insecto que, mediante la succión de sesos humanos, se mantiene vivo y conduce a sus fuerzas a la extinción terrestre.
La industria cinematográfica de Hollywood ya apuesta a lo más espantoso del mundo para ingresar en las boleterías la mayor cantidad de dólares posibles. Sin duda logrará su objetivo si, como en el caso de "Invasión", todo se define a través de un infantilismo que, no obstante, aterra por su visión y por su moraleja.
Casi es obvio apuntar que la trama contó con una espectacular producción, que su director supo conjugar el suspenso con el sadismo y que los rubros técnicos son impecables.
Tampoco se puede calificar de ineficaz al elenco, pero todos estos puntos en favor quedan de lado frente al ansia incontenible de conmover a través de una anécdota que sólo habla de terror y de muerte.





