
La conexión infantil
Fue la señal que, con más ideas que recursos y un humor surrealista, atrajo a chicos y grandes; ahora, prepara su regreso al cable y un espacio en ATC.
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Un día de julio de 1998, en el medio de las negociaciones entre Multicanal y CableVisión por la compra de VCC, algunas señales quedaron en el camino y desaparecieron de la pantalla. Entre ellas estaba Cablín, ese canal infantil que con pocos recursos, buenas ideas y un humor de corte absurdo y surrealista había enganchado durante cuatro años tanto a los chicos como a los más grandes.
Ahora, Cablín está de vuelta. A partir de este mes, la señal ocupará un lugar privilegiado en la grilla de Multicanal y de Telecentro y, a desde el 3 de abril, el canal llegará a la televisión abierta, más precisamente a la reconstruida pantalla de Argentina Televisora Color. Quizá sea por su salida abrupta del aire, o tal vez por el largo tiempo de abstinencia televisiva, pero lo cierto es que Claudio Morgado y María Eugenia Molinari no pueden parar. Juntos se hacen cargo de la producción ejecutiva y artística de la señal, al tiempo que se paran frente a las cámaras para realizar el enorme caudal de ideas que circula por un equipo que dibuja, imagina, filma, edita y produce los ocho programas con los que el nuevo Cablín saldrá al aire este mes.
"Este canal tiene mucho del anterior, pero con más horas de producción y un equipo trabajando a full en el estudio. Nuestra idea es profundizar las cosas que ya teníamos: la fuerte participación de los chicos, el lenguaje de igual a igual con ellos y muchos contenidos sociales", comentó Morgado a La Nación en un alto de la grabación de un segmento llamado "Tu otro vos", en el que tiene que interpretar cuatro personajes que interactúan desde las pantallas de varios televisores y que lo obligan a vestirse con una serie de mamelucos de colores.
La mayor novedad del canal residirá en que, a diferencia del pasado, esta vez se pondrá el acento en la segmentación del contenido. Es decir, cada programa estará pensado para una porción específica del público de la señal.
De menor a mayor
Todas las mañanas, de lunes a viernes, de 8 a 12, Molinari conducirá junto a Laura Melnizki -la nueva incorporación de Cablín- un programa dirigido a chicos de 2 a 6 años. "Cada semana tocaremos un tema, por ejemplo, los planetas. Con secuencias cortas y bien compactas, enseñaremos a fabricar uno con papel maché, después pasaremos a una salita de jardín de infantes donde se hable de lo mismo y en el medio irá un dibujito animado adecuado a la edad de la audiencia. La idea es unificar la información que damos nosotros con la que los chicos reciben en el jardín", explica Molinari a medida que se entusiasma con lo que está por venir.
Entre el mediodía y las 19, los chicos más grandes tendrán programas pensados para cubrir todos sus intereses y actividades.
La música será el eje central de dos programas: el primero irá todos los días, tendrá videos, información y juegos y estará conducido por Pablo Marcovsky, mientras que el otro tendrá como protagonista a una banda fantasma que estará formada por músicos conocidos reunidos por Cablín para convertirse en el grupo del mes.
El ciclo ya grabó su debut de lujo. Hace un par de semanas, de paso por Buenos Aires, el cantante norteamericano Stephen Bishop (autor de exitosos temas como "On And On") grabó un minirrecital especialmente para Cablín. Para más adelante este espacio podría tener entre sus invitados, por ejemplo, a la colombiana más de moda, la cantante Shakira.
Entre el colegio y el recuerdo
Durante esas tardes en las que las tareas escolares compiten cuerpo a cuerpo con la tentación del control remoto, Morgado y su equipo harán lo posible por ganar la partida. Para lograrlo apuestan, entre otras cosas, a un programa de ficción para adolescentes.
Se llama "Después de clases" y allí un grupo de cuatro chicos de 12 y 13 años vivirán historias acorde con su edad y su vida diaria, "sin cosas truculentas, los chicos harán una sitcom, una comedia muy divertida y con criterios de actuación que se acercan más a los del teatro que a los de la tele", detalla Morgado, también conductor de "Televisión registrada" por América.
Como corresponde a un canal acorde con nuestros tiempos, las entrevistas a personajes famosos también serán de la partida.
Por un lado, "¿Vos quién sos?" reunirá a Morgado con un artista o deportista con el que tendrá una charla desopilante al mejor estilo del viejo Cablín y por el otro, Molinari conducirá "Volverse pibe", un programa que será una especie de viaje a la infancia a bordo de los objetos que la poblaron. Allí estarán desde los más viejos juegos de mesa hasta las horribles hebillas de goma que durante los años ochenta hacían nido en las cabezas de todas las chicas. Sin establecer un tipo de entrevista tradicional, el ciclo se propondrá descubrir pedazos de la infancia del invitado de turno.
Nuevos personajes
Entre un programa y otro, la mayoría dura media hora, habrá separadores, sketches y nuevos personajes -esta vez "los colgados" no serán de la partida- como el veterano profesor de "Cursos cortos" un apasionado de la enseñanza de cosas tan ridículas como el calzado de medias o la subida de escaleras.
Para que nadie se quede afuera, y con la intención de interesar a los padres de sus infantiles espectadores, Cablín inaugurará el espacio de la madrugada.
Después del cuento de las buenas noches pautado para las 22, a cargo de un invitado que podrá relatarlo a su gusto y forma, comenzará "Protocultura", un ciclo sobre animé (dibujitos animados japoneses), cómics, juegos de rol y películas. Con un nombre inspirado en la serie animada Robotech, este programa le dará lugar en la televisión a aquellos que no lo tienen, entre ellos muchos jóvenes realizadores de cortometrajes ansiosos por mostrar su material en condiciones favorables para ellos.
Además de cumplir con el objetivo de entretener y divertir, la vuelta de Cablín tendrá su costado social. En sociedad con Unicef, todas las semanas se pondrá al aire un documental sobre la condición de la niñez en América latina. "A diferencia de lo se que se hizo en Canal 13 con "Un sol para los chicos", este será un programa de contenidos y no de recaudación", explicó Morgado. "El cable te da la posibilidad de experimentar, de probar cosas, ideas. En la televisión abierta la realidad es otra", dice Molinari con la mente puesta en su próxima movida, el desembarco de Cablín en el canal oficial.
"Desde el 3 de abril, en vivo y para todo el país, llegaremos a los chicos que no tienen cable. Nuestra política siempre fue que con dos mangos y mucha creatividad se podía hacer cualquier cosa. Me parece que esta idea puede enganchar a los pibes de toda la Argentina y nuestra idea es viajar al interior para que el programa no sea tan porteño", detalla Molinari.
El programa durará una hora y media. En los primeros treinta minutos se emitirá un dibujo animado, mientras que el resto del tiempo, con el esquema básico de un magazine, se dividirá entre sketches, juegos y una aventura que llevará a cuatro chicos desconocidos a recorrer diferentes lugares del territorio argentino. Estos cuatro valientes deberán cumplir una misión que será vista en capítulos de aproximadamente 10 minutos durante toda la semana.
Trabajo en equipo
"Una de las aventuras que tenemos pensada llevará a los participantes a buscar un cementerio mapuche en la ladera del Tronador. En este proyecto, con el apoyo de la Secretaría de Turismo, queremos que los chicos trabajen en equipo con un único obstáculo, la naturaleza", se imagina Morgado, para quién esta aventura será una especie de Indiana Jones en versión local. "La idea,-agrega el conductor- es pensar en que el país es un lugar para jugar."
Para equipo de Cablín, el hecho de formar parte de la programación de Argentina Televisora Color implica una gran oportunidad y una tremenda responsabilidad. "La gente del canal desde un primer momento nos aclaró que no está en condiciones de soportar una producción como la nuestra, ni siquiera puede pagar los sueldos. El riesgo es todo nuestro, pero creo que vale la pena. Hay que poner el hombro por ATC. Es un deber cívico, una especie de militancia", concluyó Morgado, el vocero de un canal que vuelve a la televisión por la puerta grande, esa por la que sólo entran los que tienen ideas y las ganas suficientes para hacerlas realidad.
Con un mayor control
A diferencia de su origen, esta vez la producción comercial de Cablín no depende de ninguna de las empresas de cable. La compañía americana Hip Corp. es la que se encargará de llevar adelante el costado monetario del canal. Además, gracias a esta empresa la señal tendrá un pie puesto en Internet. En marzo comenzará a funcionar Cablín.com, una página en la que se podrá ver partes del programa,chatear con los personajes, el detrás de la escena y algunos juegos que todavía se están diseñando.
Otros de los temas importantes para una señal infantil son los dibujos animados, cuya programación y elección dependerá ahora exclusivamente de la producción artística del canal. Antes, cuando Cablín era un producto de VCC, eran los dueños de esa compañía los que decidían sobre el material animado. "Nosotros no podíamos decir nada, si muchas veces después de un sketch nuestro, el canal mandaba un capítulo de algo que no tenía nada que ver con nuestro estilo", recordó Molinari.
En esta oportunidad, los dibujos respetarán la estética de Cablín, seguirán la línea de humor absurdo, ingenioso y no violento que trasmite el resto de la programación.





