
La historia de una obsesión (o de cuatro)
Mis cosas preferidas (pieza para cuatro personajes con uno solo en escena) / Texto y dirección: Macarena García Lenzi / Intérprete: Valeria Giorcelli / Escenografía e iluminación: Fabián Harsanyi / Vestuario: Laura Ohman / Música: Fernando Santiago / Asistente de dirección: Gonzalo Quintana / Sala: Anfitrión, Venezuela 3340 / Funciones: miércoles, a las 20.45 / Duración: 50 minutos.
Brenda, Laura, Ana Clara y Celina. Cuatro amigas de la adolescencia se encuentran a tomar el té en la casa de la primera. No se ven hace años; al menos Brenda no ha visto al resto.
El reencuentro es tenso al principio, y más tenso después. A los grititos histéricos y las pavadas del comienzo, se empiezan a sumar recuerdos no tan claros -y mucho menos banales que hablan de un accidente, de un embarazo, de un novio "tuyo, mío", de pieles de porcelana y de tragos por demás.
Podría funcionar como una reunión de puesta al día como cualquier otra si no fuera por el tono oscuro que va tomando, más aún si se tiene en cuenta que la única que está en escena es Brenda. ¿Brenda -impecablemente vestida, un poco antigua, como detenida en el tiempo imagina a sus tres interlocutoras o simplemente el juego teatral hace que sea sólo el espectador el que no las ve?
Desde la platea, uno puede preguntárselo dos minutos, tres como mucho porque ahí no más se las empieza a ver, de a una, a medida que van llegando. Primero Laura (que ha adelgazado tanto que está irreconocible), luego Ana Clara (que ¡está igual!) y finalmente Celina (embarazadísima). Y deja de importar -al menos hasta el final si uno es espectador del delirio de una mujer o qué.
Es que los diálogos que se suceden tienen una precisión tal y un acompañamiento físico tan impactante que hasta es fácil adivinarles el rostro a las invitadas, también sus emociones y hasta la ropa que llevan puesta.
Valeria Giorcelli, la única que efectivamente vemos, es la responsable de la construcción de ese todo. Sus gestos, sus reacciones, sus pausas son los que nos dicen de ella y de sus tres amigas. Ella es el espejo en el que las demás se reflejan; ella nos permite verlas. Es realmente hilarante ser testigo de esta charla de chicas. Es hilarante hasta que deja de serlo.
El manejo de los tiempos de esta actriz es fundamental para que este artilugio teatral creado y dirigido por Macarena García Lenzi llegue a tan buen puerto. Es cierto que a un tan bien pensado texto hay que sumarle una dirección sutil que logre un equilibrio perfecto entre no dejar pasar ni el más mínimo detalle y no dejar huellas en su intento. Ni un segundo de más, ni una mirada de menos. Eso lo tiene que haber estado mirando García Lenzi desde afuera para que Giorcelli pueda jugar adentro.
Sin dudas, directora y actriz conforman una dupla creativa de altísimo nivel que merece el aplauso de pie.
Mis cosas preferidas es la historia de una obsesión que, como toda obsesión, al principio causa risa, pero al final, miedo.




