La historia del tango, en San Telmo

Es interpretada por la guitarrista María Isabel Siewers y el violinista Rafael Gintoli
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26 de febrero de 2004  

Ocurrió en San Telmo. No fue una reunión de turistas, sino de gente vinculada con la buena música. El momento de encuentro sucedió en El Repecho, una centenaria (1807) y acogedora casona de San Telmo, regado -al modo de un ágape criollo- con buen vino y empanadas. Fue una ocasión significativa y gratificante para la música argentina, organizada por el inquieto y cultísimo melómano Demián Frende, y auspiciada por Viniterra, como punta de lanza del ambicioso proyecto de un ciclo de música clásica en el Museo Histórico de Luján, coincidente también con la restauración del órgano de la basílica, gracias a la iniciativa y al aporte del propio presidente Kirchner.

Una inédita presentación del disco "Histoire du Tango", con música de Astor Piazzolla, grabado en el prestigioso sello inglés ASV, con distribución en toda Europa, Estados Unidos, Japón y países asiáticos, fue motivo del encuentro.

Los intérpretes: dos eminentes músicos argentinos de proyección internacional, egresados de nuestro Conservatorio Falla: el violinista Rafael Gintoli y la guitarrista María Isabel Siewers. Gintoli, entre otros desempeños en el extranjero, fue primer violín del Teatro Massimo de Palermo, y en el famoso La Fenice, de Venecia, además de las Orquestas Haydn, de Bolzano, y la Sinfonieta de Roma, junto a directores de la talla de Leonard Bernstein; dictó clases magistrales en Europa, entre otras en la Philarmonica de Trento, Roma y en el Festival Internacional de Bilbao, además de grabar para la RAI, las Radio Berna y Maastricht. Y María Isabel Siewers, medalla de oro en el Conservatorio Falla, destacadísima alumna de la inolvidable guitarrista María Luisa Anido, y becaria para perfeccionar sus estudios con Andrés Segovia, además de actuar en grandes salas de conciertos de Viena, Londres, París y Nueva York, se desempeña desde hace quince años como profesora de guitarra en la Escuela de Música del Mozarteum de Salzburgo. Pero lo que más honra a esta artista nacida en Buenos Aires es haberse propuesto, como meta prioritaria de su arte, la difusión, por el mundo entero, de la música de compositores argentinos en el citado sello londinense ASV. Así fue como nos sorprendió con tres sucesivos discos grabados hacia fines de los años 90, uno con obras de Carlos Guastavino, otro con composiciones de Ginastera y un tercero en el que rescata la obra de otro talentoso guitarrista y compositor argentino: Máximo Pujol, que merecieron los más enjundiosos comentarios de la crítica europea. Ahora nos trae María Isabel Siewers su cuarto testimonio de amor por nuestros creadores: la "Histoire du Tango", de Astor Piazzolla, donde por primera vez en su repertorio admite arreglos propios (siempre se consagró a la música escrita originalmente para guitarra), como el del tango "Escualo", "Soledad", "Chau París", "Milonga en Re" y "Valsísimo", amén del arreglo de Cacho Tirao de "Chiquilín de Bachín", todos grabados junto a Rafael Gintoli.

La delicia de la noche, además de las impecables versiones de "Chiquilín", "Bordel 1900", "Café" 1930" y "Nightclub 1960" (todos del ciclo piazzollano "Historia...", que da título al CD), fue haber escuchado la música, desde esa pequeña tarima, sin amplificación; es decir: con la acústica propia de la casona. Una delicia. Una prolongación de aquel momento mágico de la grabación de este CD en una capilla, en medio de la campiña inglesa, entre Londres y Cambridge, en plena medianoche, sin otro conducto que sendos micrófonos.

La unión del violín con la guitarra, en vivo, tuvo esa virtud tocante, de transmitir, ya sus irrefrenables impulsos rítmicos, ya esos climas nocturnales, tan reconocibles en la inventiva de Astor Piazzolla.

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