
La industria de los autógrafos
En los Estados Unidos, la demanda de las firmas de los famosos mueve millones
1 minuto de lectura'
MIAMI (El Comercio, Grupo de Diarios América, GDA).- ¿Estaría usted dispuesto a pagar para obtener un autógrafo? Pues en Estados Unidos son tantas las personas que lo hacen que la búsqueda de firmas de famosos se ha convertido en una lucrativa industria que mueve varios millones de dólares cada año.
En torno de la caza de autógrafos se ha generado toda una actividad económica bien organizada. En la base se encuentran los fanáticos y coleccionistas. Aquellos que hacen lo que sea por conseguir la firma de su cantante, actor o actriz favoritos y en general todo personaje, vivo o muerto, que despierte su admiración. Desde ex presidentes y astronautas hasta gángsters. Para ellos se han diseñado revistas especializadas, como Autograph Collector, que llenan sus páginas con novedades, ofertas de compra y venta y cotizaciones de autógrafos. Como si fuera poco, existen galerías de exhibición y venta donde, por 15 dólares, peritos especializados en firmas de famosos estudian los autógrafos que les llevan los interesados y, de ser el caso, les extienden certificados de autenticidad. Estos documentos garantizan que la firma es real y, naturalmente, mejoran su cotización en el mercado de colección.
Este corresponsal asistió hace pocos días a una galería de exhibición-venta de autógrafos en Orlando. Allí había de todo: desde una foto a color con siete de los últimos presidentes de Estados Unidos y sus respectivas firmas originales por 2500 dólares hasta un naipe -un as de corazones- firmado por Bugsy Siegel, el gángster que fundó Las Vegas. Su precio: 7500 dólares.
De acuerdo con varios especialistas en el tema, el valor de un autógrafo depende de muchos factores. Naturalmente cuenta la importancia, fama o popularidad de a quién pertenece. Pero también cuenta mucho el temperamento del personaje. Evidentemente, más vale la firma de Marilyn Monroe -cuyo precio promedio bordea los 10 mil dólares- que la de otras leyendas de Hollywood. La razón: Marilyn era muy tímida. Evitaba el contacto con el público y son por ello contados los autógrafos que firmó durante su atormentada carrera.
He aquí la cotización del valor de autógrafos vigente en el mercado de coleccionistas de Estados Unidos al mes actual, según la revista Autograph Collector: Ronald Reagan, 250 dólares; Clark Gable, 350; Rudolph Valentino, 600; Walt Disney, 1400; Adolph Hitler, 1450; John Rockefeller 1500; Winston Churchill, 2000; Napoleón Bonaparte, 1500; Abraham Lincoln, 4000; George Washington, 13.000.
Otro detalle conocido entre los coleccionistas es que si la firma está estampada en algún documento original, más que en un simple papel o fotografía, adquiere mayor valor. Por ejemplo, la galería Beverly Hills Autograph Co., en Los Angeles, ha puesto en venta el contrato original firmado el 11 de octubre de 1989 por Al Pacino para interpretar al famoso "padrino" Michael Corleone. El precio del documento, donde figura el compromiso de pago de 2.5 millones de dólares a Pacino por su trabajo, es de 2000 dólares. Un autógrafo de este actor se cotiza sólo a 300.
Hace poco, un coleccionista de Miami pagó 3000 dólares por el voucher de una conocida tarjeta de crédito internacional firmado por la desaparecida estrella de las artes marciales Bruce Lee. Y para los admiradores del también desaparecido trío cómico Los Tres Chiflados, la agencia William Morris tiene a la venta, por 1500 dólares, los contratos originales firmados por Moe Howard, Larry Fine y Curly DeRita (Moe, Larry y Curly).
De todos los actores que protagonizaron la serie "Los locos Addams", el autógrafo más cotizado es el de Ted Cassidy, "Largo, el mayordomo", que vale unos 700 dólares porque el actor murió joven, a los 46 años, dejando pocos autógrafos firmados. Y Fred Gwynne, el popular Herman Monster, también tiene buena demanda, porque, contrariamente a lo que se veía en pantalla, en la vida real fue un individuo poco amistoso que detestaba ser abordado por el público. Gwynne murió hace un par de años.
De las grandes figuras del cine actual no hay mucho que decir. Las firmas de estrellas como Kevin Costner, Arnold Schwarzenegger y Antonio Banderas se cotizan apenas entre los 80 y 120 dólares. Pero no se desanime. Si usted ya tiene todas éstas, puede tratar de canjearlas por una firma de Walt Disney, Hitler o Rockefeller. Todo vale en el negocio de los garabatos de oro.




