Las claves de un gran film sueco

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31 de agosto de 2000  

Para Colin Nutley, el secreto está en la mirada. " Se puede mirar la vida de un modo esperanzado o de un modo pesimista. A quien decide mirarla sin esperanza, sólo me queda decirle que no estoy muy seguro de cuál es el sentido de vivir con esa perspectiva. Tengo tres hijos y por lo tanto me niego a pensar que la vida no tiene sentido", aseguró el director de "Bajo el sol", en diálogo telefónico con La Nación .

Nominada al Oscar en la categoría mejor film hablado en lengua extranjera, la película narra una historia de amor hilvanada sobre una premisa tácita: puede que las buenas experiencias lleguen a la biografía de alguien con cierto retraso, pero nunca es tarde para recuperar el tiempo perdido. Cuando se le pregunta por esa suerte de optimismo visceral que exhibe "Bajo el sol", Nutley se hace fuerte en lo que considera antes una elección que el fruto de una casualidad cinematográfica. "Hay tantas películas negativas, tantas sobre la destrucción, tantas sobre la amargura, que pienso que vale la pena hacer films que le ofrezcan al público alguna clase de esperanza -responde-. Creo que todas mis películas, incluida la que estoy haciendo ahora, tienen algo de optimismo. Si nos pusiéramos a hablar de la gente a la que las cosas van muy mal, descubriríamos que son millones, tanto en su país como en el mío. Frente a esa realidad, sólo queda una alternativa: pensar que forzosamente tiene que haber algo bueno en este mundo. Si alguien elige contar historias donde todo sea negativo, es asunto suyo. Personalmente, elijo contar historias donde se refleje algo positivo sobre la vida y la gente".

El guión de la película sueca que perdió el Oscar a manos de "Todo sobre mi madre", de Pedro Almodóvar, está basado en el cuento "The little farm", del inglés H. E. Bates. Nacido en 1944, en Inglaterra, Nutley realizó su carrera como realizador de cine y de televisión en Suecia. De vacaciones en Grecia, tras haber terminado una nueva película que lleva por título "Gossip", recuerda telefónicamente la génesis de "Bajo el sol". Según explica, el cuento original lo entusiasmó al punto de pensar en llevarlo a la pantalla por una cuestión precisa:"Me fascinó que tomara el tema del amor por primera vez y que en vez de encarnarlo en un adolescente, lo hiciera en el personaje de un hombre adulto, Olof, ese granjero analfabeto que a los 40 años no conoce el placer del sexo".

Atraído por ese punto de vista, Nutley consideró que sólo tendría un problema por resolver:"Lo más difícil fue el hecho de tener que realizar una película con sólo tres personaje: Olof, su bella ama de llaves, y su joven amigo, Erik", dice.

Incapaces de crecer

"No hay nada nuevo bajo el sol." La cita funciona como punto de partida y de llegada del film. "Me gusta ese texto -sostiene el director-. Adhiero a él porque encierra una evidencia sobre el modo en que los seres humanos se tratan unos a otros, y que no es siempre el mejor. Aun cuando las intenciones sean las mejores, a veces no conseguimos tratarnos como mereceríamos. Lo bueno de esa reflexión es que enuncia una verdad universal. En el sentido del comportamiento de los hombres nada ha cambiado demasiado en ninguna parte del mundo. Se diría que somos incapaces de crecer. Sólo podemos aprender equivocándonos; eso parece ser parte de la naturaleza humana."

Quizás a fuerza de ver el mundo que no cambia, el director de "Bajo el sol" se toma el éxito con cierta mansedumbre. "Creo que cualquier realizador se siente halagado por una nominación al Oscar -admite-. Fue importante. Pero no me parece que mi carrera como cineasta vaya a cambiar demasiado en cuanto a las historias que me interesa contar y al modo en que me gusta hacerlo. Lo que sí me permitió la nominación fue tomar contacto con productores norteamericanos. De hecho, estamos cerrando trato para realizar el año próximo una película en los Estados Unidos. Entretanto, he realizado una película más."

Mujeres

El film al que se refiere es "Gossip", cuyo rodaje terminó la semana última. Esta vez, Nutley eligió contar la experiencia de un día en la vida de diez actrices en Suecia. "En esta película trato de que se vean los sueños y las esperanzas de diez mujeres que rondan los cuarenta años. Es una historia sobre el modo en que la vida en general y el show business en particular tratan a las mujeres." En lo que a Nutley se refiere, se diría que la industria del entretenimiento lo trata con una benevolencia que él prefiere tomar con calma inglesa: "La nominación al Oscar me puede llevar a realizar un proyecto en los Estados Unidos, pero no podrá cambiar mi concepción sobre el cine", asegura.

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