Las competencias de rap Batalla de Gallos, el nuevo clásico millennial

El campeonato internacional se realizará mañana, en el Campo Hípico Argentino con los 16 mejores improvisadores hispanos
El campeonato internacional se realizará mañana, en el Campo Hípico Argentino con los 16 mejores improvisadores hispanos Crédito: Soledad Aznarez
Gabriel Plaza
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8 de diciembre de 2018  

En 2005 el rapero argentino Frescolate hizo historia en Puerto Rico cuando noqueó con sus rimas improvisadas al freestyler local El Niño, en el primer certamen internacional de la Batalla de Gallos . El movimiento de freestyle todavía era incipiente en nuestro país pero a partir de esa final en la meca del género en español germinó la semilla de un explosivo fenómeno, que iba a marcar el desarrollo de la escena actual del hip hop local. "Cuando salió campeón Frescolate eso puso a la Argentina en el mapa del freestyle y en los últimos cinco años explotó la escena", dice El Misionero, el animador de batallas más populares en los certámenes internacionales y locales.

Conocido en el circuito por sus arengas El Misionero tiene una perspectiva clara del despegue del freestyle en el país. "El primer quiebre fue en la primera internacional que se hizo en el estadio Malvinas Argentinas. Éramos cuatro mil personas reunidas por el rap. No lo podía creer", recuerda el host de esa pelea donde Dtoke, otro MC argentino, se convirtió en leyenda tras quedarse con el cinturón de campeón internacional.

Cinco años después la Argentina vuelve a ser sede del certamen internacional de Red Bull Batalla de Gallos, que se disputará pasado mañana, al mediodía en el Campo Hípico Argentino. No es casualidad. El crecimiento de las competencias fue exponencial a partir de batallas de rap en las plazas como El Quinto Escalón, que terminaron creando una comunidad global de millones de seguidores en YouTube.

Los 16 mejores improvisadores de América Latina y España disputarán el campeonato internacional. Entre ellos está Dozer, el último campeón nacional de 25 años, que se quedó con el título en agosto en el Luna Park, tras batallar con su particular estilo de "predicador cristiano". El rapero empezó a desarrollar el arte de la rima a partir de 2004, cuando descubrió a Eminem. Dozer es producto de la generación que vio la película 8 Mile, que mostraba desde adentro el mundo de las batallas de gallos en los Estados Unidos. "Me encantó la película porque yo soy introvertido y cuando vi las batallas sentí que tenía una oportunidad de poder expresarme y desahogarme. Ahí fue que dije: "Yo quiero eso".

Juan Matías Varela (su verdadero nombre) tiene su propia vida película. Se crio en el barrio Don Orione de Claypole con una madre costurera que se transformó en sostén de familia cuando su esposo la abandonó. Pasó la adolescencia rimando en trenes y trabajando en talleres clandestinos doce horas para poder sobrevivir. El rap le dio un nuevo horizonte. "Siempre quise ser un artista de rap aunque cuando lo decís nadie te toma en serio. Conocí miles de personas que la rompían en el freestyle y se perdieron en el camino. Lo que marca la diferencia es la perseverancia. En el momento menos esperado surgís. Tengo fe en Dios y me veo ganando la internacional", dice el rapero cristiano. Wos es otro ejemplo del meteórico ascenso de las estrellas adolescentes del freestyle. Tiene 20 años y en 2017 su vida cambió por completo. De las batallas en las plazas saltó al campeonato nacional ganándole al experimentado Pappo en los cuartos con un punch line (una rima matadora, como le dicen en la escena) que se volvió viral en las redes sociales. Ese mismo año llegó a la final del certamen internacional. "Es medio de película haber ganado en la primera Redbull que participé, irme a México, ganarle al campeón anterior y perder la final con el favorito. La otra vez no esperaba llegar a la final. Sería hermoso ganar esta batalla en Buenos Aires. Es como que cerraría la historia".

Valentín Oliva, o Wos, como se rebautizó para ser un gallo de pelea, empezó a rapear a los 14 años. Viene de una familia de artistas. Su padre es percusionista de La Bomba de Tiempo y su madre actriz de teatro. "Las influencias que uno tiene de chico te forman y cambian. Esa data está en algún lugar. De chico mis viejos escuchaban música. Mis abuelos son actores. Siempre estuve sumergido en eso. Lo que se está dando ahora es una fusión de toda la data que traigo de mi familia, de cuando curtía rock y del freestyle que conocí por mis amigos. Ese empieza a ser mi estilo".

Si el freestyle creció entre el público adolescente es por raperos como Dtoke que se inscribieron a fuego en la reciente historia del hip hop local. Es bicampeón nacional, campeón internacional y sus peleas con raperos como Arkano son legendarias. Su estilo explosivo lo convirtió en una estrella del circuito del freestyle y ahora será jurado de la internacional. "Siento que el freestyle está pasando por uno de los mejores momentos desde que todo esto arrancó. Siempre aparece gente nueva con ganas de sorprender", reflexiona este gallo de pelea.

Así como cambian los nombres, la escena evoluciona en nuevas direcciones. "El discurso de los raperos fue cambiando. Hay cosas que se dejaron de lado como los discursos racistas que son mal vistos", reconoce Wos. El Misionero compara la evolución de los raperos con los payadores. "Hoy los pibes hablan de cosas elevadas en las batallas pero también hay golpes bajos porque es un arte callejero. Los payadores hablan desde otro lugar porque tienen un siglo de cultura que les permitió definir una jerga poética. El freestyle va en ese camino".

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