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Después de comerse el mundo con sus dos primeros discos, los Living Colour se fueron extinguiendo de a poco hasta su separación en 1995. Reunidos nuevamente a partir de 2000, editaron un álbum que pasó casi desapercibido, Collideøscope (2003) pero siguieron tercamente su camino como banda de culto en todo el mundo. El presente los encuentra en Megaforce, un sello que albergó bandas legendarias como Metallica y Bad Brains. Es probable que su particular mezcla de hard rock y avantgarde, con militancia negra y crítica social, no vuelva a tener un impacto mayor en el mainstream, pero The Chair in the Doorway es quizá su álbum más filoso y focalizado desde el debut, Vivid (1988). Una vuelta al sonido clásico y emblemático de Living Colour, con riffs pesadísimos y sabores exóticos de World music, más algo de soul, funk y blues. La guitarra explosiva de Vernon Reid y la voz de Corey Glover se encuentran en plena forma, como puede comprobarse con las agudas observaciones del cantante en "Out of My Mind" ("es un mal tiempo / para estar de la cabeza"), en el solo descomunal de Reid en "Hard Times", en su guitarra slide hamacando la voz bajo el groove cadencioso de "Bless Those" y en "Not Tomorrow", que recuerda a Jimi Hendrix pero con un toque de flamenco.





