
Los cantos y la cultura del pueblo mapuche
Actúa esta noche, en el Club del Vino
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Varias veces, a lo largo de la conversación, Beatriz "Pichi" Malen hablará de "cuando perdimos la guerra". Es que para esta cantante no se trata sólo de recuperar el cancionero de sus antepasados mapuches, sino también toda su cultura. Y es lo que hará esta noche y el viernes próximo, a las 22, en el Club del Vino, Cabrera 4737, en el espectáculo "Contando y cantando".
Allí, además de mostrar los cantos que ha ido recopilando, acompañada por los instrumentos tradicionales de su pueblo -como el kultrun y la trutruka-, contará historias y cuentos y exhibirá los tejidos, la platería y la ropa que son parte de esa cultura suya que está empeñada en recuperar.
Beatriz nació en el pueblo de Los Toldos, en la provincia de Buenos Aires, allí mismo donde a principios del siglo XIX llegó para establecerse su tatarabuelo, el lonko, o cacique, Coliqueo, con 300 lanceros y varias familias. Allí nació, pero no vivió en ese lugar mucho tiempo. Sus padres perdieron el campo que trabajaban y fueron y vinieron por allí, hasta que, a los 20 años, ella se vino a la ciudad. "Fue muy duro adaptarme, como para cualquiera que llega de la provincia. Todavía hoy me es más fácil buscar una casa por los mojones conocidos que encontrar una dirección, con calle y número." Aquí estudió inglés y trabajó en varias empresas, "pero siempre tuve en mi cabeza cuál era mi herencia. Mi hermana y yo sabíamos que éramos mapuches, mi mamá no lo había negado nunca, pero tampoco nos había enseñado la lengua. Ahora entiendo que no lo hizo porque ella quería que nos pudiéramos ganar la vida mejor que ella".
Sí le había transmitido otra parte de la cultura, aunque entonces ella ni siquiera se daba cuenta de lo que sabía: los cantos, los tejidos en los que se inscriben o dibujan la historia de los linajes, el sentido de los sueños, lo que dicen las estrellas.
"Pero en un momento decidí buscar mis raíces. La consulté a mi madre y me propuso volver a Los Toldos. Las dos viajamos hacia allí y, poco a poco, fuimos encontrando a los parientes." Esa fue la punta del ovillo de un trabajo que hoy continúa y que llevó a que aprenda la lengua, que hable de "nosotros" cuando se refiere al pueblo mapuche y que haya grabado un disco de cantos, "Plata".
Esta noche, muchas de esas canciones estarán en escena, pero esta vez sin teclados ni instrumentos eléctricos. Sólo su voz y los instrumentos de su pueblo.





