Las obsesiones más increíbles de los famosos

Crédito: www.axelweb.com.ar
Julio Chávez, José María Muscari, Axel y muchos más confesaron a LA NACION cuáles son sus TOC
Silvina Ajmat
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10 de noviembre de 2011  • 10:54

Confesar un Transtorno Obsesivo Compulsivo (TOC) no es tarea fácil. Pero el obsesivo compulsivo, el "tocado", no tiene más remedio que reírse de su defectito. Tal vez al definirlo se convierte en algo más llevadero, con el cual convivir pacíficamente.

Así parecen llevarlos muchos famosos que no dudaron en contar a LA NACION de qué se trata su más característico TOC.

El más común en las celebridades del mundo parece ser la obsesión por el orden o la limpieza. David Beckham ocupó varios titulares en la prensa internacional cuando en 2007 confesó que para él era imprescindible "tener todas las cosas en perfecta alineación o en pares de objetos". "Debo colocar las latas en la heladera en línea recta. Cuando voy a un hotel, antes de relajarme, tengo que poner todos los folletos o libros que hay encima de los muebles en un cajón", contó en una entrevista televisiva. Justin Timberlake no tardó en salir a admitir que sufría de un TOC similar: "Tengo una obsesión por la limpieza y porque todo esté en orden". La misma línea sigue la obsesión de la blonda Cameron Diaz , que no puede evitar su temor a los gérmenes.

El par argentino de Beckham bien podría ser el cantante Axel . Autoproclamado gurú de la espiritualidad y el equilibrio, el músico admitió que muchas veces necesita que "ese equilibrio interior se vea manifestado en el exterior". "Como necesito que todo esté equilibrado, a veces, cuando veo un cuadro que no está derecho, lo acomodo. Incluso cuando no se trata de mi propia casa. Si veo un cajón abierto lo cierro disimuladamente, o un mantel que no está bien extendido, como ese que está ahí (señala), inmediatamente lo acomodo", explicó el cantante de "Celebra la vida", sin poder quitar su azul mirada del desequilibrante mantel en cuestión, aunque a los ojos de quien suscribe, nada tenía de imperfecto.

Fuente: Archivo

No sorprende que José María Muscari tenga el mismo TOC que Axel. La obsesión por el orden parece ser propia de los artistas y el director teatral no podía quedarse atrás. "Soy loco del orden y de la limpieza. Ordeno todo. Amo el orden. Me da paz", dijo sin dudarlo y entre risas de sí mismo ante la pregunta de LA NACION.

Al mismo TOC Laura Azcurra le imprimió un sello particular: "Yo soy ordenada, pero con las cosas pequeñas. Puedo ponerme a ordenar un costurero, poner todos los botones en un lugar, las agujitas en otro, me obsesiono con ese tipo de objetos".

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Claro que las obsesiones pueden ser de lo más diversas. En las antípodas del orden está el fanatismo futbolero. Miguel Angel Cherutti tiene, según él, todos los TOC de un hincha de Boca: "Es que es mi obsesión. Todas las cábalas juntas. No puedo evitarlo", dice entre chistes con un amigo y rival, un hincha de River.

"Camino contando los pasos. Pensé que era normal, hasta que lo comenté y me di cuenta que nadie más lo hacía", relata el ex Casi Angeles Pablo Martínez, con la mirada tan baja que casi no se puede ver cuán colorado se puso. "Va a parecer que estoy loco si lo cuento", dice entre risas nerviosas, hasta que se anima: "Bueno, es así: cuando manejo, quiero que la luz de guiño termine en un número par. O sea, si titiló cinco veces, espero una más antes de apagarla".

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Los que juran no tener, descubren que hay algo detrás de esa falta de obsesión: "Soy tan colgado que no puedo tener TOC", dijo un risueño Felipe Colombo. "No tengo", contestó con contundencia Julio Chávez , para arrepentirse apenas unos instantes después: "Tal vez mi TOC es que miento". Como dice Serrat en "Cada loco con su tema": "Cada quien es cada cual, y baja las escaleras como quiere".

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