Made in Borda
La Colifata llega al mundo entero . Vía onda corta y con la ayuda de una radio de la Antártida, los internos del hospital establecieron contacto con personas de otras culturas
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Con casi siete años de trabajo ininterrumpido sobre sus hombros, los internos del hospital Borda que hacen posible Radio La Colifata (FM 99.3) siguen disfrutando de la notoriedad que les da pertenecer a un medio pionero en su clase. Pero haber sido la primera radio que transmite desde un neuropsiquiátrico, hoy es sólo uno de sus méritos.
Este año se concretó, por segunda vez, el sueño de transmitir a todo el mundo sus producciones que salen al aire cada tarde de sábado desde el barrio de Barracas.
Gracias a un oyente incondicional de los colifatos, Norberto Pugliese, y de la habilidad técnica que le dio su oficio de reparador de aire acondicionado y su amor por las transmisiones de onda corta, pudieron hacer llegar hasta LRA 36 Radio Arcángel San Gabriel, de la Base Esperanza de la Antártida, un compilado de treinta minutos hecho por los internos, dedicados a los potenciales oyentes del mundo entero.
En este caso hablar de mundo entero no es una imagen retórica. Con la Antártida de por medio y gracias al gesto solidario de la tan sureña emisora, a los colifatos lo captaron diexistas (los que se prenden con cuerpo y alma a las potenciales escuchas de onda corta) de Alemania, Brasil, Cuba, Suecia, Inglaterra, Puerto Rico, Francia y también de estas pampas.
Dentro de las costumbres de los hombres y mujeres del mundo de la onda corta está la de enviar cartas a los emisores de las transmisiones para que éstos verifiquen qué tan lejos ha llegado su intento de comunicación. A estas cartas, las buenas costumbres dicen que hay que responderlas, y los colifatos lo hacen. ¿Y cómo no hacerlo? ¿Cómo no largarse a escribir apresuradamente cuando llegan sobres con estampillas de lugares tan lejanos y desconocidos?
Hasta en Miami
Fuera de la emoción, los hacedores de Radio La Colifata ya están duchos en esto de comunicarse con el mundo entero. El último año la transmisión se realizó gracias a la participación de Radio Miami Internacional y ya esperan ansiosos la tercera emisión, en 1999.
Esta vez, desde la Antártida, se pudieron captar las voces de los internos del Borda dando saludos a potenciales oyentes, se lo pudo escuchar a Villita haciendo su "Borda tango club", y también a Charly García mediante "Alguien en el mundo piensa en mí".
A pesar de las barreras que el idioma supone, los colifatos lograron captar la atención y los corazones de muchos, que más allá de las convenciones entre diexistas les hicieron llegar sus impresiones. Tal es el caso de Patrick Burgund, que desde Lorraine, una ciudad ubicada al este de Francia tuvo "la agradable sorpresa de captar su emisión concebida y preparada por los internos del hospital Borda. Es la segunda vez que los capto y me han informado que existe la posibilidad de establecer relación con su estación Radio La Colifata". Y así lo hizo.
Al igual que Miguel Middonno, de Capital Federal, que quizá por eso de no tener el idioma en contra y de tener a favor saber quiénes son los colifatos, les hizo llegar una carta que va mucho más allá de los encuadres técnicos que los mensajes entre diexistas suelen tener.
"Cuando uno logra una escucha, cualquiera sea, siente una enorme satisfacción, pero son muy pocos los casos en los que esas escuchas dejan algo para meditar. Esta ha sido una de ellas, y quiero agradecer. El punto máximo llegó cuando uno de los integrantes del programa expresó su interés por conocer los sentimientos de la gente que está en la Antártida, la cual, al igual que los colifatos, se encuentra lejos de sus familias e imposibilitada de ir, por ejemplo, los domingos a la cancha."
De cerca
Por estos días no sólo los habitantes de lejanas tierras tienen la posibilidad de escuchar La Colifata. Por esas cosas de los permisos oficiales hasta ahora no se podía difundir el dial de esta emisora que hoy retransmiten más de treinta radios del país. Hoy, los vecinos de Barracas -mientras más cerca estén del hospital, mejor- pueden captar desde sus casas los programas que hacen los internos todos los sábados, de 14.30 a 18, en el 99.3 el dial.
Esto, por supuesto, no va en contra de la saludable costumbre que tienen muchos oyentes de ir a escucharlos a Ramón Carrillo 375. Y si se acercan con un mate caliente para estos días de invierno, seguramente será muy bienvenido.





