
Melodías francesas en la voz de Oddone
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Recital de Graciela Oddone (soprano), con el pianista Carlos Kauffman. Programa: canciones francesas de Charles Gounod, Jules Massenet, Georges Bizet, Camille Saint-Saëns, Gabriel Fauré, Claude Debussy, Henri Duparc y Francis Poulenc. Clausura de Ciclo de Cámara Cinco Lenguas, organizado por el Teatro Colón y la Biblioteca Nacional. Auditorio Jorge Luis Borges.
Nuestra opinión: bueno
Resultó altamente significativo el ciclo de música de cámara desarrollado en la Biblioteca Nacional, con producción del Teatro Colón, no sólo por el buen nivel alcanzado por la mayoría de los conciertos y recitales que pudo escuchar quien escribe, sino también por la constante afluencia de público que al parecer colmó la totalidad de las presentaciones.
En el recital que sería la clausura de tan interesante propuesta se escuchó a la consagrada soprano argentina Graciela Oddone, quien desarrolló un programa realmente valioso en cuanto a la calidad de las obras elegidas, todas ellas pertenecientes al más conspicuo grupo de creadores de Francia, que se fueron sumando desde el momento que comenzó a despuntar lo que sería una tradición de canciones tomando textos poéticos de grandes plumas de la literatura francesa, una situación que seguramente se generó en respuesta al fervor que habían causado los lieder de Franz Schubert y Robert Schumann un tiempo después.
Y, en este sentido, fue un acontecimiento la primera versión para voz y piano de las Nuits d eté, de Héctor Berlioz en 1841, punto de partida que generó algo así como una necesidad de los compositores franceses en cultivar la mélodie . De tal modo que Gounod, Massenet, Saint-Saëns y Laló dejaron un buen número de canciones, del mismo modo que el exquisito Gabriel Fauré, creador de ciento veinticinco canciones que dan cuenta contundente de su refinamiento, sensibilidad y talento al ofrecer en cada miniatura una simbiosis perfecta entre texto y música.
Estilo y dicción
Pues bien, el ramillete de obras fue interpretado por Graciela Oddone, quien como era de esperar puso en juego la muy buena base académica que sin duda posee, así como su conocimiento del estilo y correcta dicción del idioma francés. En este sentido, se escucharon cuatro o cinco canciones de muy alto nivel interpretativo, entre las que se incluyeron la hermosa Elegie de Massenet, con poema de Louis Gallet y Canto de amor de Bizet, sobre poesía de Alphonse M. de Lamartine.
Sin embargo, en algunas de ellas se pudo percibir que la voz de la consagrada cantante perdía sostén en la emisión, acaso por la exigencia excesiva de la propia selección o por la intensidad de su trabajo en la actual temporada próxima a concluir. Pero esa circunstancia ocasional no desmereció en absoluto sus virtudes, porque su temple, musicalidad y recursos le permitieron encarar con acierto la estética de Claude Debussy.
El numeroso público, atento y receptivo, que colmó el Auditorio Jorge Luis Borges le tributó a Oddone calurosos aplausos, compartidos con el pianista Carlos Kauffman, quien asimismo cumplió su cometido con solvencia, sobriedad y muy buen criterio estilístico.





