Mimo & Co., el grupo del Collegium
Está integrado por alumnos de la institución que ensayan para ofrecer conciertos al público
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"El conjunto vocal e instrumental Mimo & Co. nació de una necesidad del Collegium Musicum, como institución, de comunicarse con el exterior. Al mismo tiempo, una empresa que estaba interesada en tener un proyecto de extensión cultural se ofreció a auspiciarlo". La profesora Dina Poch, directora del Departamento de Niños, explica los comienzos de una actividad que ya va por el tercer año y que agrupa a unos 14 chicos de entre 9 y 13 años.
Delia Capurro, una de las profesoras del grupo, agrega: "Se buscaron los chicos en todas las clases; además de sus condiciones musicales, evaluábamos su interés, su nivel de compromiso y el de la familia. Porque los chicos tienen que concurrir a estos ensayos de los viernes, no pueden faltar y deben estar dispuestos a dar conciertos los fines de semana".
"El repertorio -continúa la profesora María Cristina Castro- es variado, se decide entre todos y se busca un equilibrio entre las exigencias técnicas y lo que puede significar en un concierto. O sea, también se piensa en lo que le puede gustar al público."
Los chicos se muestran espontáneos en el momento de contar su experiencia como conjunto: "Sabemos que fuimos elegidos por las capacidades que tenía cada uno, pero tocar en conjunto es distinto", dicen, mientras deben refrenar sus dedos nerviosos que mueven las baquetas con muchas ganas de producir sonidos. Algo similar ocurre con las flautas, que van una y otra vez a los labios, como si renunciar a la música para darle lugar a la palabra fuera un esfuerzo muy grande.
"Lo distinto de tocar en grupo es que aparte de hacer música nos llevamos bien, y aprendemos a ponernos de acuerdo, a escucharnos", dice uno. "A mí, estar con los demás me da entusiasmo, me gusta ver lo que sale entre todos", añade otro.
"Por ejemplo, si me pongo a cantar es porque me encanta el grupo o porque me gusta la canción. Es distinto cuando cantás solo, porque en tu casa cantás una canción porque se te pegó, tal vez es la canción más fea que hay, pero se te pegó y la cantás. Acá no es así. Acá cantás porque te interesa sacarla, porque te gusta hacerla con los otros, o porque sale linda con todos, porque es buena música."
De los carnavalitos a los Beatles
"Tocamos algo de los Beatles, alguna canción más antigua, un canon, tangos, carnavalitos, blues -agregan-. No todas nos gustan igual." "Algunas obras son más divertidas, son más movidas, te invitan a acompañarlas con movimientos del cuerpo, estás más suelto, más libre, otras son más serias, te tenés que concentrar de otra manera. Pero sabés que no tenés que quedarte en lo moderno sino también aprender algo más antiguo."
En el conjunto utilizan xilófonos, metalófonos, teclado, percusión, flauta dulce, batería y la voz. "Sabemos que hay cosas que no podríamos hacer. No podríamos hacer rock, porque música electrónica no se podría hacer, no tenemos los instrumentos. Elegimos lo que podemos hacer".
En este momento, al comienzo del año, el grupo está pasando por una etapa de reestructuración. Como cada uno tiene su lugar, es todo un esfuerzo enfrentarse a la ausencia de compañeros que se alejan porque ya cumplieron un ciclo. Hay que volver a hacer la recorrida por las clases buscando los reemplazos. Las profesoras cuentan con entusiasmo que los mismos chicos ayudan en la búsqueda.
"Pero resulta muy valioso destacar lo que ocurre a nivel humano, en los chicos como grupo --señalan las docentes-. Y lo que está pasando con los demás alumnos es que se han movilizado. Esta actividad generó un segundo proyecto para instrumentar encuentros y talleres donde se reúnen para hacer música."
Los actuales integrantes del conjunto son Sofía Otero, Tatiana Bogoslavsky, Alejandro Henke, Elio Campitelli, Julieta Daelli, Mariel Angeleri, Ludmila de Michief, Demián Varela, Sofía Jeno, Dalia Martaldo, Román Peusner, Daniel Delgado, Adrián Mileikovsky, Mariana Leder-Kremer.





