
Murió Aldo Cammarota, libretista de Tato Bores
A los 71 años falleció en los EE.UU.; entre sus éxitos se recuerda a la Revista dislocada, Telecómicos y Humor Redondo Audio: en diálogo con LA NACION LINE, Juan Carlos Mesa brinda unas sentidas palabras en el adiós a su compañero y amigo
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El celebrado humorista y libretista Aldo Cammarota, de 71 años, murió hoy de una deficiencia cardíaca en la ciudad de Los Angeles, EE.UU., donde residía desde hace décadas.
Cammarota ocupaba un lugar de gran privilegio en la selecta nómina de humoristas argentinos que triunfaron no sólo en su país, sino también en el exterior.
El autor, que fue durante años libretista de Tato Bores, y del celebrado programa televisivo "Telecómicos", también escribió el libro "Argentina año verde", la frase que popularizó para dar idea de las cosas que nunca ocurrirían en el país.
Cammarota, que se radicó en los Estados Unidos al estallar en la Argentina la dictadura militar, se destacaba por su fino y satírico humor político, y también solía escribir artículos periodísticos en ese tono, como los que publicó en el diario La Opinión, cuando éste era dirigido por el también prestigioso internacionalmente Jacobo Timmerman.
Entre sus éxitos se recuerda a la Revista dislocada (con la aparición entre otros de Juan Carlos Calabró y Jorge Porcel), Telecómicos y Humor Redondo (junto con Carlos Basurto, Jorge Garaycochea y Juan Carlos Mesa).
"Tato, yo creo que Aldo es algo más que un humorista que hace política, Aldo es un político que hace humor", expresó su compañero y amigo Juan Carlos Mesa, quien recomendó a Cammarota como libretista a Tato Bores.
"Aldo era un político que hace humor"
"Hay muertes anunciadas que son igualmente dolorosas, pero hay cosas que son absolutamente inesperadas y esta noticia que nos ha dolido tanto a tantos me ha golpeado mucho, porque disfruté de una relación de afecto con Aldo por espacio de mucho tiempo hasta que él decidió finalmente irse del país a trabajar y a vivir con su familia en los Estados Unidos", así comienza Juan Carlos Mesa sus palabras como homenaje a quien fuera su compañero y amigo.
"Mi amistad con Aldo se fundó allá por los años 60", cuenta Mesa. "En 1968 comencé a hacer un programa en el cual compartimos responsabilidades en un fresco del humor que se llamó: Humor Redondo, con los hermanos Basurto, Carlos Garaycochea y la conducción de Héctor Larrea.
El programa se prolongó cinco años, hasta fines del ´72. Durante ese período Mesa y Cammarota no sólo participaron de reuniones y del ciclo en vivo en el viejo Canal 13, sino que además compartieron una gran amistad de la que Juan Carlos Mesa conserva el más tierno recuerdo.
"Después de Humor Redondo vino lo de Tato Bores. Un día Tato necesitaba un autor y yo escribía para él la parte de la comedia, pero necesitaba un monologuista y le recomendé a Aldo, que ya vivía en los EE.UU. Le dije a Tato que Aldo es algo más que un humorista que hace política, te diría que es un político que hace humor´.
Además de amigo y partenaire, Mesa admiraba profundamente a Cammarota, un humorista capaz de convertir la realidad del país en algo más tolerable para todos.
"Era un hombre muy inquieto que tenía un profundo conocimiento de todo lo que pasaba en el país, era más que un curioso, hablaba con fundamentos. Tato lo aceptó y fue todo un acierto porque le escribió los monólogos durante mucho tiempo, él los mandaba desde los EE.UU. Era muy informado, una persona que tenía profundas convicciones que defendió toda la vida. Era un observador de la actualidad, además de un humorista en mayúsculas. Podía confeccionar una columna de opinión, escribió incluso para varios medios de Buenos Aires".
Aunque Aldo no regresó muchas veces a la Argentina, Mesa recuerda una ocasión en la que pasó de visita por Buenos Aires.
"Estuvimos en el viejo El Tropezón de la avenida Callao que le hicimos una especie de ágape y se emocionó mucho. El compartía con Jorge Basurdo una estrecha amistad como con Garaycochea. Se emocionó porque veía que era muy difícil volver al país.
"En una oportunidad tuve el placer de visitarlo en los Estados Unidos que fue la última vez que nos vimos y de ésto hace bastante tiempo. Cenamos juntos y conocí su casa. Sigo siendo amigo de los suyos y por eso esta triste noticia me golpea mucho por lo inesperada, porque él estaba bien y yo no sabía que estaba enfermo."
Una de las huellas que quedaron indelebles en la memoria del cómico de "Mesa de noticias" fue el ciclo "Humor Redondo", que durante cinco años consecutivos los unió.
Cammarota fue autor de Telecómicos, escribió junto con Delfor, autor de muchos personajes "cuando la TV no era como ahora, un medio tan importante", apunta el comediante. "La radio mandaba en ese entonces. En esos años, Aldo escribió con Delfor "La revista dislocada", un programa que ganó rápidamente la calle.
Entre las invenciones más recordadas están "Argentina año verde", "El pendorcho", "A la pelotita", "Deben ser los gorilas", infinidad de temas que compartían con Delfor. "Muchas de esas cosas se afianzaron tanto en el gusto de la gente, que ganaron tan rápido la impronta popular que se convirtieron en canciones. Aldo tenía la cualidad de ser un gran observador de las costumbres, jugaba con la actualidad como pocos. Los telecómicos de esos años estaban representados por actores que son actualmente figuras como Juan Carlos Calabró o Jorge Porcel que desfilaron por la Revista dislocada y después por Telecómicos.
Anécdota
El 26 de mayo de 1999, LA NACION publicó una nota sobre Tato Bores en la cual Cammarota hablaba sobre cómo llegó a trabajar con el humorista de los famosos monólogos entre 1974 y 1981.
"Canal 13 me llamó casi al inicio del ciclo porque había muerto Jordán de la Cazuela, en París, en un accidente de aviación. Al principio tuve algunos reparos porque estimaba que iba a ser muy difícil hacer un programa de sátira política con Perón en el gobierno. Pero me dijeron que todo estaba hablado con la Casa de Gobierno: la condición era no hacer chistes ni con Perón, ni con la señora, ni con López Rega. Y López Rega era un personaje muy gracioso -valga el absurdo dada su peligrosidad política-. Pero decía cosas graciosas. La cuestión es que nos tocó debutar el domingo inmediatamente después de que Perón apareció en los balcones de la Plaza de Mayo, después de 18 años de ausencia, y se peleó con los Montoneros. A nosotros nos tocó contar eso en el primer programa. No era muy fácil hacerlo cómico y en el canal estaban todos pálidos. Es más, en los controles, cuando salió el programa al aire no se oía volar una mosca.
El hecho es que el lunes, el secretario de Información Pública llamó y dijo que el programa no había sido favorable a la imagen del Gobierno. "Pero si 60 mil tipos se fueron de la Plaza, ¿cómo va a ser favorable?", dijimos nosotros. "Bueno, no hablen más de los Montoneros", nos dijeron. Para el segundo programa hicimos un relato de los problemas internos de los peronistas. El lunes, otra vez nos llamaron y nos dijeron que tampoco tocáramos eso. Entonces hablamos de los problemas de Solano Lima en la Universidad, pero tampoco les gustó. Hablamos entonces de la CGT y también nos dijeron que no lo hiciéramos más. Entonces propusimos hablar de la película de la semana, pero nos dijeron que no porque iba a dar la sensación de que existía censura".
Fuente: DyN y LA NACION




