
Murió el actor francés François Perier
Figura del teatro, el cine y la radio
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PARIS.- François Perier, un gran nombre del teatro y el cine franceses, falleció ayer en París a los 82 años, según informó uno de sus allegados, el hombre de radio José Artur.
Enfermo y víctima de problemas de memoria, se había retirado de la escena y de las giras teatrales desde hacía algunos años, luego de haber interpretado tanto el teatro de bulevar como a Moliére y a Jean-Paul Sartre, de quien había hecho desde 1948 "Las manos sucias" y dirigido "Los secuestrados de Altona".
Perier fue durante más de medio siglo una de las figuras más populares del mundo artístico, del cual se volvió protagonista "sin querer transformarse nunca, como le gustaba subrayar, en una estrella".
Fue alumno de René Simon y luego del conservatorio teatral francés, donde conoció al que sería su maestro por el resto de su vida: el actor Louis Jouvet, con quien había actuado en un film de Christian Jaque en 1946, "Le revenant". François Perier debutó antes de la Segunda Guerra Mundial con pequeños roles en la comedia francesa. Aún adolescente, tímido y natural, reveló su talento en "Les jours heureux", de Claude-Henri Puget, en 1938, un gran éxito que interpretó unas 500 veces y que lo consagró definitivamente.
Los éxitos de ahí en más fueron numerosos; los "J3", de Roger Ferdinand, y el famoso "Bobosse", de André Roussin. En los años 50 y 60 fue incluido, junto con Yvonne Printemps y Pierre Fresnay, en la dirección del Teatro de la Michodiére, de París.
Toda su esencia de actor "que anula la propia personalidad de hombre en el personaje que interpreta" está en esta reflexión que con frecuencia citaba sonriendo.
Entre fines de los años 30 e inicios de la década del 90 su carrera fue caracterizada por los éxitos: intérprete de unas 80 obras de teatro, incluidos Moliére, Pirandello, Sartre, Shaffer y Miller, llegó a realizar más de 10.000 representaciones. Y luego el cine, con la participación en un centenar de films de directores famosos, entre los cuales sobresalen Federico Fellini en "Las noches de Cabiria", 1947; Mario Monicelli, "I compagni", 1963; Alain Resnais y Jean Luc Godard.
Perier, para quien el teatro estaba al servicio de las ideas, no dudó en interpretar comedias brillantes, las más famosas "Bob y Magog", de Mac Dougall, y "Bobosse", de Andre Roussin, logrando adaptarse a cualquier estilo.
La voz en el aire
También actuó con éxito en la radiofonía. "Amo la radio -decía- porque permite evocar, con el solo poder de la voz, escenarios, paisajes, atmósferas y dramas. Y luego -agregaba con ironía- no tengo el físico para interpretar a Nerón o Don Juan. Y sin embargo tuve la alegría de actuar estas grandes partes trágicas del teatro vía éter."
Se conocieron innumerables mensajes de pesar del mundo político y del espectáculo franceses. Entre otros, el presidente Jacques Chirac lo definió como "uno de los actores de mayor talento de su generación", recordando su "generosidad, elegancia y calidad interpretativa". "Bajó el telón -comentó-, pero Perier seguirá siendo un artista maravilloso."




