
Música barroca, por expertos argentinos
Monteverdi: mañana, a las 21, en el Auditorio de Belgrano, el grupo Selva Vocal Instrumental interpretará el "Vespro della beata Virgine".
1 minuto de lectura'
El "Vespro della beata Virgine", que escribió Claudio Monteverdi, es la contraparte sacra de su célebre ópera "Orfeo". Se trata de una de las obras cumbre del barroco temprano que mañana, a las 21, será interpretada en el Auditorio de Belgrano (Virrey Loreto y Cabildo) por Selva Vocal Instrumental, el conjunto argentino que rescata este repertorio en el país.
La agrupación, que dirige Andrés Gerszenzon, reúne a varios de los más destacados músicos locales especializados en el repertorio barroco, a los que se les suman sus compatriotas que se encuentran en el exterior cuando las dimensiones de la obra lo requiere.
Este es el caso del "Vespro", escrita para doble coro, solistas vocales e instrumentales y un continuo de proporciones, obra a la que llegaron como una consecuencia casi natural del trabajo que vienen realizando desde hace cuatro años. Según Gerszenzon: "El conjunto se especializó en obras grandes, en alguna medida porque es lo que falta en la Argentina. No hay grupos que puedan abordar este tipo de obras. Y desde la formación del conjunto nos especializamos en el repertorio sacro. Era evidente que tarde o temprano íbamos a interpretar esta obra que requiere cantantes muy buenos, porque las partes son equivalentes a las de la ópera".
El grupo contará con un violinista de lujo, Manfredo Kremer, que vive en Córdoba, pero desarrolla su carrera en Europa. De allí llegaron para sumarse al proyecto Eduardo Egüez, en tiorba; Juan Manuel Quintana, en viola da gamba, y el bajo Gastón Sister.
Este concierto es una buena señal de que la Argentina cuenta con un número de músicos especializados en música antigua como para encarar este tipo de obras.
-¿Cuáles son las características principales del "Vespro"?
-Es un oficio, no una misa. Tiene texto bíblico en latín y cumple una función dentro de las celebraciones de la semana. Sólo que al ser cercano al día de la Asunción de María es una fiesta especial. Es una de las cuatro fiestas más importantes del año, por eso hay un grupo de músicos grandes que está pedido explícitamente en la partitura. Todos los textos de las antífonas, o pequeñas piezas entre los salmos, están dedicados a la Virgen María sobre el texto de "El cantar de los cantares". En cuanto al concierto en sí mismo, tiene una alternancia entre grandes tutti, opuestos a los solos dúos y tríos, típicos del claroscuro del temprano barroco.
Bajo continuo
Otro elemento característico de ese período es el "bajo continuo", que es ni más ni menos que la parte de bajo y el acompañamiento armónico, que se escribía con un sistema de cifrado. Los integrantes de este grupo no solían estar indicados, por eso la cantidad y el tipo de instrumentos son decisiones del director de cada versión. En este sentido, Gerszenzon sigue la corriente "latina", que utiliza grupos grandes para acompañar a los solistas en los tutti y una variedad de instrumentos para tener diferentes colores cuando acompañan a los solistas.
"En el caso del "Vespro" -explica Gerszenzon-, la idea de espacialidad es muy fuerte. La partitura indica la división en dos grupos y también pide algunas línea "en eco". Yo exploto esto. Y, por supuesto, trato de aprovechar al máximo la riqueza tímbrica que tenemos."
La música del compositor italiano más destacado del barroco temprano podrá escucharse, además de mañana en el Auditorio de Belgrano, el próximo domingo en la catedral de San Isidro, en el Ciclo de Música Sacra. Ese día, la entrada será libre y gratuita.






